La actividad física en el tratamiento de la obesidad: Más allá de la reducción del peso corporal.

Por Peter M. Janiszewski y Ross, Robert. 2007.

Traducción y Síntesis: Prof. Mariano Urrizaga y Mauricio Varela.

La prevalencia de obesidad es alta y sigue aumentando. La obesidad es un factor de riesgo de mortalidad prematura y de numerosos problemas crónicos de salud. El papel de la actividad física como tratamiento y/o estrategia preventiva de lucha contra la obesidad ha sido objeto de sustancial investigación. La mayor parte de esta investigación se ha centrado únicamente sobre la reducción de del peso corporal total y/o la masa grasa como indicador de éxito del tratamiento. Debido a que la deposición de grasa en los tejidos del abdomen, del adipocito, del hígado y del músculo juega un papel importante en el desarrollo de la obesidad relacionada con el riesgo para la salud, estos depósitos se han convertido en objetivos alternativos para el tratamiento de la obesidad.

El propósito de esta revisión es evaluar el papel independiente de la actividad física en el tratamiento de la obesidad en un contexto más amplio.

También se tiene en cuenta la utilidad de la actividad física con la pérdida de peso mínimo o nulo en el tratamiento de la obesidad.

Resumen de los resultados obtenidos:

Las personas obesas tienen una mayor infiltración (*) de grasa en el músculo esquelético que los individuos delgados (Goodpaster et al. 2000b), y el alcance de ésta se asocia con la resistencia a la insulina (Goodpaster et al. 1997, 2000; Forouhi et al. 1999). Paradójicamente, esto es cierto sólo para los individuos sedentarios, ya que se ha visto una acumulación de grasa muscular en atletas altamente entrenados (fondistas), los cuales son metabólitamente eficientes y por lo tanto no parecen llevar a cabo estas consecuencias (Goodpaster et al. 2001). Este incremento del contenido de grasa en el músculo en individuos obesos sedentarios puede ser un marcador de un músculo metabólitamente ineficiente.

 

Entonces: ¿Será la obesidad del obeso lo que nos debe preocupar o será su sedentarismo?…

 

(*) Infiltración: conocido como IMAT (intermuscular adipose tissue = tejido adiposo intermuscular), “esteatosis muscular”, “triglicéridos intramusculares”, o como algunos autores han llamado a este fenómeno “obesidad muscular” (Jorge Roig), todos ellos sinónimos.

 

Texto Original: Physical activity in the treatment of obesity: beyond body weight reduction. Peter M. Janiszewski, Robert Ross. 2007.

Posted on 19/07/2012, in Artículos, Nuestras Publicaciones, Salud y Fitness. Bookmark the permalink. 1 Comment.

  1. muy bueno mauri!! seguiremos por mas

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