Hiponatremia Asociada al Ejercicio. Cuando el agua puede deshidratar más que hidratarnos.

Hiponatremia Asociada al Ejercicio. Cuando el agua puede deshidratar más que hidratarnos.

Por Prof. Mauricio Varela

Es usual  en esta época del año que el primer consejo que recibe una persona al iniciar una practica deportiva, ya sea de su entrenador o del mensaje que deriva de los medios masivos de comunicación, sea el de hidratarse considerablemente para evitar los posibles problemas derivados de las altas temperaturas. Ahora bien, también es usual que se promueva la hidratación con agua únicamente, argumentando la mayoría de las veces que es lo mas natural, sin embargo este podría ser un mensaje totalmente descontextualizado en el ámbito deportivo, en el cual en ciertos casos podría traer aparejado negativos resultados como veremos a continuación.

Para comenzar veamos un ejemplo clínico concreto. En una investigación de William G. Schucany (1), titulada «Exercise-associated hyponatremia» (2007) nos indica que una mujer de 39 años de edad fue llevada al servicio de urgencias medicas del Baylor University Medical Center. Antes de la llegada de la ambulancia, ella se había quejado de un dolor de cabeza que empeora progresivamente, con la aparición de náuseas, vómitos y letargia. Cuando la ambulancia llegó al lugar, la paciente estaba desorientada, no responde a la interacción verbal, y responde sólo a los estímulos de dolor

La paciente fue acompañada por su marido, que proporcionó la historia de lo sucedido. Indicó que estaba previamente en buen estado de salud, sin enfermedades preexistentes que no sean los dolores de cabeza por migraña. Ella ya había completado un entrenamiento de 2 horas, incluyendo tenis y levantamiento de pesas. El juego de tenis era al aire libre en un húmedo día de verano con unos 38º Centígrados. No había desayunado ese día, pero era diligente en hidratación, manteniendo una botella de agua de 1 L con ella durante la sesión de ejercicios. Se estima que ella había bebido 4 litros de agua antes y durante el ejercicio. Luego del juego de tenis, continuó sus entrenamientos en casa en la sala de pesas. Allí desarrolló un dolor de cabeza. Suponiendo que el dolor de cabeza estaba relacionado con la deshidratación y / o calor, sobre todo porque no había orinado, la paciente continuó bebiendo agua potable y completó el entrenamiento de levantamiento de pesas. Después, el dolor de cabeza empeoró. Una vez que llegó a casa, su dolor de cabeza seguía empeorando y sintió que algo andaba muy mal. Rápidamente el dolor se convirtió en náuseas y comenzó a vomitar. Ella entonces le pidió a su marido que llamara a una ambulancia y en pocos minutos se desorientó y dejo de responder verbalmente.

En el servicio de urgencias, se hicieron un número de pruebas. El  resultado que  más llamo la atención a los especialistas fue que se hallo un bajo contenido de sodio (123 mmol/L). Considerando esto: ¿Cuál es el diagnóstico más probable?

Diagnóstico: Hiponatremia asociada al ejercicio (EAH).

Ahora bien, ¿qué es la Hiponatremia? y ¿cuales son sus síntomas?

Respondamos brevemente esta pregunta. La Hiponatremia es el trastorno hidroelectrolítico definido como una concentración de sodio en sangre por debajo de 135 mmol/L., considerándose como una complicación potencialmente grave de los deportes de ultra resistencia (2). Y los sintomas mas comunes son:

•          Cefalea y Desorientación.
•          Vómito y/o náusea.
•          Calambres musculares.
•          Acumulación de líquido o edema en el dorso de la mano. Estos síntomas, deben ser tratados para que no se produzcan alteraciones mas graves como edemas de pulmón o edema cerebral.

¿Como son los mecanismos que nos conducen a ella?

El cuerpo Humano esta constituido, aproximadamente, en un 60% por agua, la cual se encuentra tanto dentro de la célula (intracelular) como fuera de ella (extracelular, o sea entre las células, tejidos y plasma), en este liquido se encuentran disueltos Sodio, Potasio, Cloro y Proteínas entre otros agregados. La concentración de estas sustancias debe de mantenerse en un rango normal para que el organismo funcione correctamente. La practica deportiva, al incrementarse la tasa metabólica («la producción de energia»), aumenta la producción de calor de nuestro organismo lo que se traduce en un aumento de la temperatura corporal, y esta puede ser un limitante del rendimiento al producir una Fatiga por Sobrecalentamiento (Ricardo Mora Gutiérrez, 2010) (3) (Figura 1) provocando un déficit en el rendimiento físico y cognitivo del sujeto (4). En este sentido investigaciones de Kozłowski S y col. (5) confirman que la hipertermia en desarrollo durante el trabajo muscular prolongada ejerce un efecto adverso en el metabolismo del músculo que puede ser relevante para la limitación de la resistencia.

Figura 1: Fatiga por Sobrecalentamiento. “Nunca había preparado un maratón como este”. Atenas no tuvo piedad con una estrella del deporte del Reino Unido. El sol, una temperatura infernal y una situación de nerviosismo se interpusieron en la prueba en la que Paula Radcliffe soñaba con colgarse una medalla de oro.

Para evitar este aumento de la temperatura el cuerpo suda, con lo que se produce una perdida de agua y además electrolitos. Intentaremos explicar como se genera el sudor y como se produce la perdida de electrolitos. Según Wilmore y Costill (2007) (6) el sudor se forma por la filtración del plasma. Cuando el material filtrado pasa a través del conducto de la glándula sudorípara, el sodio y el cloruro son gradualmente reabsorbidos hacia los tejidos circulantes y luego hacia la sangre. Cuando se suda ligeramente, el sudor filtrado viaja lentamente a través de los túbulos, dejando tiempo para una casi completa reabsorción del sodio y del cloruro. Por lo tanto, el sudor que se forma mientras se suda ligeramente contiene poca cantidad de estos minerales cuando llega a la piel, no obstante cuando aumenta la intensidad durante el ejercicio, las sustancias filtradas se desplazan con mayor velocidad a través de los túbulos, dejando menos tiempo para la reabsorción. En consecuencia, el contenido de sodio y de cloruro del sudor puede ser considerado mayor. Ahora bien, si en esta situación de perdida de agua y electrolitos un sujeto se hidrata, con agua solamente y NO incorpora la cantidad de solutos que perdió, se produce la Hiponatremia o exceso de hidratación.

 

 

Hasta hace relativamente poco, la incidencia de hiponatremia durante el ejercicio se desconocía. Un estudio de la Maratón de Boston 2002 encontró que el 13% de los 488 corredores estudiados presentaban hiponatremia (7). Otro estudio investigó 330 atletas que terminaron la carrera de ultramaratón y encontró que el 58% tenían hiponatremia (2).

Varios factores de riesgo han sido asociados con la EAH: estos incluyen la sobrehidratación pre-ejercicio, beber en exceso (> 1,5 l / h) durante un evento deportivo, bajo peso corporal, el sexo femenino, la duración del ejercicio > 4 horas, el uso de fármacos antiinflamatorios no esteroideos, y un ambiente caliente (8). Otro factore de riesgo es la ingesta de bebidas deportivas que son hipotónicas respecto al plasma (9) (Las bebidas hipotónicas presentan una concentración de solutos (sustancias disueltas en el líquido) inferior a la del plasma sanguíneo, es decir, están menos concentradas que el plasma (menor presión osmótica). Es importante destacar que muchas de las bebidas comerciales incurren en un déficit en la reposición de electrolitos).

Es interesante destacar que  en un reciente estudio de Williams J , V Tzortziou Brown , Malliaras P , Perry M , C Kipps  (2012) (10) que tuvo como objetivo explorar las estrategias de hidratación de los maratonistas olímpicos de Londres 2012, sus fuentes de información, conocimientos sobre la ingesta de líquidos en el maratón, y su comprensión de la hiponatremia asociada al ejercicio se llego a la conclusión que la falta de información, sobre esta problemática (hiponatremia), afecta a los deportistas del más alto nivel competitivo ya que carecen de conocimientos acerca de la ingesta de líquidos adecuada para prevenir la hiponatremia en el día de la carrera. Por esto, Intervenciones educativas eficaces siguen siendo necesarias para evitar beber en exceso durante maratones, y se deberá orientar especialmente a las mujeres, pues investigaciones recientes de Wagner S , Knechtle B , Knechtle P , Rust CA , Rosemann T (2011) (11) afirman que la prevalencia de la hiponatremia relacionada al ejercicio prevalece en mayor medida en mujeres que en varones.

Prevención y aplicaciones practicas:

– Además del agotamiento del glucógeno, la deshidratación también puede afectar el rendimiento de resistencia. Por lo tanto, el desafío nutricional es importante para prevenir la deshidratación (> 2-3%) y por lo tanto contribuir a la prevención de la fatiga (Shirreffs, 2011). Esta recomendación está en consonancia con las directrices de la American College of Sports Medicine, la que  indica que la deshidratación de más del 2-3% del peso corporal debe evitarse, pero también advierte contra el consumo en exceso de liquido hipotónico (Sawka et al., 2007) para prevenir la hiponatremia (12).

– La ingesta de fluidos con carbohidratos y electrolitos durante el ejercicio prolongado puede evitar la deshidratación y atenuar los efectos de la pérdida de fluidos sobre la función cardiovascular y el rendimiento durante el ejercicio (Montain y Coyle, 1992) y retrasar el comienzo de la fatiga (Coyle 1993) (13); para esto las indicaciones de un profesional idóneo que considere las particularidades de cada sujeto serán de suma importancia para prevenir la Hiponatremia.

– La educación sobre los riesgos del consumo excesivo de fluido es el objetivo principal de la prevención de la Hiponatremia. Directrices universales para el consumo son difíciles si no imposibles de desarrollar debido a la gran variabilidad en la producción de sudor y la capacidad excretora renal de agua entre atletas individuales en las mismas condiciones ambientales y en el mismo individuo en diferentes condiciones ambientales.

 

Bibliografía:

1) Schucany WG. Exercise-associated hyponatremia. Proc (Bayl Univ Med Cent). 2007 Oct;20(4):398-401.PMID:17948115[PubMed]

2) Speedy DB, Noakes TD, IR Rogers, JM Thompson, RG Campbell, JA Kuttner, DR Boswell, S Wright, Hamlin M. hiponatremia en triatletas ultrafondo Med Sci Sports Exerc 1999;… 31 (6) :809-815.

3) Mora Ricardo. Hidratación y Rendimiento Físico. Simposio virtual e internacional de hidratación, nutrición y ayudas ergogénicas. G-SE.

4) Nassim Hamouti Mohamed. Balance de fluidos y electrolitos en atletas de deportes de equipo durante el entrenamiento. Simposio virtual e internacional de hidratación, nutrición y ayudas ergogénicas. G-SE.

5) Kozłowski S , Brzezinska Z , B Kruk , H-Kaciuba Uściłko , JE Greenleaf , K Nazar. Exercise hyperthermia as a factor limiting physical performance: temperature effect on muscle metabolism. J Appl Physiol 1985 Sep; 59 (3) :766-73.

6) Wilmore Jack H, Costill D. Fisiología del esfuerzo y del deporte. Editorial Paidotribo, 2007.

7) Almond CS, AY Shin, EB Fortescue, RC Mannix, D Wypij, BA Binstadt, CN Duncan, DP Olson, AE Salerno, JW Newburger, DS Greenes. La hiponatremia entre los corredores en el Maratón de Boston N Engl J Med 2005;.. 352 (15) :1550-1556

8) Casa DJ. Hidratación adecuada para las carreras de fondo-la identificación de las necesidades individuales de fluido. A Atletismo de EE.UU. Asesor Disponible enhttp://www.usatf.org/groups/Coaches/library/hydration/properHydrationForDistanceRunning pdf, consultado en julio 24, 2007.

9) N. Pérez Romano, E. Poch López de Briñas. Otras causas de hiponatremia. Nefrología Suplemento Extraordinario 2011;2(6):67-74 | Doi. 10.3265/NefrologiaSuplementoExtraordinario.pre2011.Sep.11150. http://www.revistanefrologia.com/modules.php?name=articulos&idarticulo=11150&idlangart=ES

10) Williams, Jonathan MSc*; Tzortziou Brown, Victoria MSc*; Malliaras, Peter PhD*; Perry, Mark PhD†,*; Kipps, Courtney MSc. Hydration Strategies of Runners in the London Marathon. Clinical Journal of Sport Medicine: 2012 – Volume 22 – Issue 2 – p 152–156 doi: 10.1097/JSM.0b013e3182364c45

11) Wagner, S., Knechtle, B., Knechtle, P., Rüst C.A. and Rosemann, T. Higher prevalence of exercise-associated hyponatremia in female than in male open-water ultra-endurance swimmers: the ‘Marathon-Swim’ in Lake Zurich. Eur. J. Appl. Physiol. 2011 doi: 10.1007/s00421-011-2070-5

12) Jeukendrup, A.E. (2011). Nutrition for endurance sports: Marathon, triathlon, and road cycling. Journal of Sports Sciences, 29(Suppl. 1), D91–S99. PubMed doi:10.1080/02640414.2011.610348

13) Coyle, Eduard F. Reemplazo de Fluidos y Carbohidratos durante el Ejercicio: ¿Cuánto y Por Que?. G.S.S.I. Sports Science Exchange.

 

 Referencia para citar este artí­culo:

Varela Mauricio. Hiponatremia Asociada al Ejercicio. Cuando el agua puede deshidratar más que hidratarnos. 2012. http://www.gefientrenamiento.com.ar/?p=1235

Contactos con el Autor: maupulsar17@hotmail.com

Posted on 26/10/2012, in Artículos, Entrenamiento, Nuestras Publicaciones, Salud y Fitness. Bookmark the permalink. Leave a Comment.

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