La coordinación motora gruesa en niños con sobrepeso y obesidad en comparación con sus pares de peso normal.

Por Nuria Baigorria y Mauricio Varela.

Es sobradamente reconocido que estamos viviendo en un mundo con crecientes niveles de sobrepeso y obesidad y que, además, las patologías asociadas a ella se incrementan, en las diversas edades y a inicios cada vez más temprano.

Investigaciones publicadas en el Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism han confirmado que la obesidad infantil, y sus complicaciones metabólicas asociadas, están emergiendo rápidamente como uno de los grandes desafíos globales del siglo 21. Cerca de 110 millones de niños ahora están clasificados con sobrepeso u obesidad. Además en muchos niños y adolescentes obesos ya se manifiestan algunas de las complicaciones cardiometabólicas. Estos niños están en alto riesgo para el desarrollo de la morbilidad temprana (Cali AM, Caprio S. 2008).

En igual sentido, Y Wang, T Lobstein (2006) examinaron las tendencias mundiales sobre obesidad infantil en 25 países para la población en edad escolar y en 42 países para la población en edad preescolar. Ellos observaron que la prevalencia de sobrepeso en la infancia ha aumentado en casi todos los países para los cuales se dispone de datos.

Efecto de esta situación, se ha documentado en una interesante investigación (Wang F, Veugelers PJ. 2008) que por primera vez en la historia, muchos niños tienen una expectativa de vida más corta que sus padres debido a enfermedades relacionadas con el sedentarismo y la obesidad.

Ahora bien, es importante destacar que, además de los problemas desarrollados a nivel cardiometabólicos que referimos unos párrafos más arriba, varios autores sugirieron que el Sobrepeso (SP) y la Obesidad (OB) se asocian con un desarrollo motor no óptimo en los niños.

Un dominio de las destrezas básicas de movimiento en los niños es importante para su desarrollo general, también por razones de salud, psicosociales y académicas.

Mond et al (2007), encontraron que la prevalencia del deterioro en las Habilidades Motoras Gruesas (HMG) (caminar, correr, saltar y trepar) tiende a ser mayor entre niños con SP y OB en comparación a niños sin SP/OB en edad preescolar.

En general, se ha demostrado que los niños con ​​SP y OB muestran un rendimiento notablemente más pobres y son menos competentes en las tareas motoras que requieren apoyo, la propulsión o el movimiento de una gran proporción de masa corporal en comparación con sus pares de peso normal (PN) (D’Hondt E, 2009. Graf C et al, 2004. Okely AD et al, 2004. Lopes VP et al, 2012. Morano M et al, 2011. Zhu YC et al, 2011).

En este sentido, en una reciente investigación titulada A longitudinal analysis of gross motor coordination in overweight and obese children versus normal-weight peers(2013), los investigadores (E D’Hondt, B. Deforche y M. Lenoir y Col), analizaron la evolución a corto plazo de la coordinación motora gruesa de acuerdo con el peso de los niños. Para saber qué niños requieren atención especial en la búsqueda de adecuados niveles de actividad física y a su vez intentaron identificar qué factores, además de los relacionados con el peso corporal, pueden predecir un futuro con una pobre coordinación motora.

¿Qué hicieron los investigadores?

Seleccionaron un total de 712 alumnos de 13 escuelas primarias tomadas al azar de Bélgica. La media de edad al inicio del estudio fue de 8,2 ± 1,2 años. El estudio fue aprobado por el Comité Ético del Hospital Universitario y por el consentimiento del padre(s) o tutor.

Se realizaron al inicio del estudio (2007) y 2 años más tarde (2009) evaluaciones antropométricas completas, diferentes cuestionarios y se evalúo a las HMG por medio del Test KTK (Ver videos debajo del artículo). El KTK es un valioso instrumento para la evaluación de la coordinación motora gruesa de los niños (Vandorpe y col. 2011); consta de cuatro ítems a realizar:

1º) Caminar hacia atrás a lo largo de balancines de anchura decreciente: 6,0, 4,5, y 3,0 cm (ver video de abajo a la izquierda).

2º) Desplazarse hacia los lados en tableros de madera durante 20 segundos (ver video de abajo a la derecha).

3º) Con una sola pierna saltar sobre un obstáculo de espuma con el aumento de altura en pasos consecutivos de 5cm

4º) Saltar con los pies juntos de un lado a otro durante 15 segundos.

¿Qué resultados obtuvieron?

Básicamente, todos los participantes demostraron una mejora en el rendimiento del KTK en el plazo de 2 años. Sin embargo, la progresión en el nivel de coordinación motora durante un período de 2 años se encontró que era diferente dependiendo de la condición de peso de los niños.

Los datos revelan un aumento significativamente mayor en los resultado del KTK para los niños de peso normal en comparación con los participantes SP/OB.

En consecuencia, las curvas de rendimiento de ambos grupos muestran un incremento dispar, lo que indica una brecha cada vez mayor en la coordinación motora gruesa entre niños PN y niños con SP/OB en el tiempo (ver Figura 1). Esta conclusión se aplica a los niños y las niñas.

Figura 1: Participantes con PN (Desafortunadamente no podemos proporcionar un texto alternativo accesible para ello. Si necesita ayuda para acceder a esta imagen, por favor póngase en contacto con help@nature.com o el autor) y OB/SP ( Desafortunadamente no podemos proporcionar un texto alternativo accesible para ello. Si necesita ayuda para acceder a esta imagen, por favor póngase en contacto con help@nature.com o el autor ).

Ahora bien, es interesante destacar que los niños que practicaron deporte organizado obtuvieron mejores resultados independientemente del peso corporal.

Estos resultados se hallan en concordancia con otros estudios que han mostrado una relación positiva entre las habilidades motoras gruesas y la participación deportiva organizada en la primera infancia (Graf C, Koch B et al. 2004; Ulrich BD. 1987; Okely AD, Booth ML, Patterson JW. 2001).

Finalizando:

La promoción del ejercicio físico como medida de protección de la salud debe incluir la instrucción de habilidades motoras en la infancia.

Los programas destinados a mejorar gradualmente los niveles de competencia motriz dentro de esta población (ya sea en un entorno clínico o, incluso mejor, en la comunidad y escuela) deben ser adaptados con el fin de maximizar las experiencias exitosas durante la práctica de diversas actividades.

Una reciente revisión sistemática y un meta-análisis de la eficacia de las intervenciones de habilidades motoras en niños indicaron que la mayoría de los mismos son exitosos en mejorar significativamente el desarrollo de habilidades motoras y, por tanto, un medio importante para promover (de por vida), la actividad física, sin tener en cuenta la condición de peso.


Como vemos las investigaciones científicas no dejan de demostrarnos la importancia del ejercicio físico en edades pediátricas y sin embargo, llama poderosamente la atención ver una disminución constante en el número de niños físicamente activos. Tanto padres, profesores de educación física, maestros, médicos y demás profesionales de la salud y de la educación deberán aspirar a incrementar la cantidad de ejercicio físico realizado por los niños desde edades tempranas. Claro esta, en las ejercitaciones de los niños siempre se deberá considerar el componente lúdico; pilar esencial para un adecuado desenvolvimiento emocional, físico y socio-afectivo durante toda su vida.

Para reflexionar…


 

  

 


Descarga el Artículo PDF en:E D’Hondt,  B Deforche, I Gentier, I De Bourdeaudhuij, R Vaeyens, R Philippaerts and M Lenoir. A longitudinal analysis of gross motor coordination in overweight and obese children versus normal-weight peers. International Journal of Obesity (2013) 37, 61–67; doi:10.1038/ijo.2012.55; published online 17 April 2012.

Bibliografía secundaria:

 *Foto y Videos son solo ilustrativos.

Posted on 11/04/2013, in Artículos, Nuestras Publicaciones, Salud y Fitness. Bookmark the permalink. Leave a Comment.

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