Clasificación de las Lesiones Relacionadas con el Correr (Running). Importancia de la Correcta Planificación del Volumen y Ritmo de Carrera.

La incidencia de las Lesiones Relacionadas con el Correr (LRC) es elevada, según diversos estudios varía de 20% a 70% (Colbert y col. 2000, Walter SD y col. 1989), y es algo bastante común que ocurra (Fields KB, 2011).

Su prevención y la intervención eficaz por parte de la medicina deportiva, requieren de una comprensión completa sobre la etiología (causas) de la LRC.

Según estudios de Fields (2011), las lesiones de la zona de  la pantorrilla, del tendón de Aquiles, la lesión de la banda iliotibial, la lesión de menisco, las lesiones musculares en los isquiosurales y los cuádriceps representan el mayor porcentaje global de lesiones en los últimos estudios epidemiológicos. En igual sentido, investigaciones de Lopes y col. (2012) y Fredericson M  y Misra AK (2007) informan que todas estas lesiones son las que más comúnmente se desarrollan en este tipo de deporte.

El origen de las lesiones en los corredores es multifactorial, sin embargo las cuestiones relacionadas con una mala planificación o “errores” del entrenamiento son comúnmente citadas como uno de los principales factores.

Entre los factores de riesgo modificables estudiados, la distancia semanal es el más fuerte predictor de futuras lesiones (Macera CA 1992).

Fredericson y col. (2007) afirman que si bien, es evidente que los corredores más experimentados son menos propensos a la lesión, se debe considerar que en aquellos sujetos con menor experiencia, un programa de entrenamiento graduado parece ayudar a prevenir lesiones. Poniendo una atención especial en evitar aumentos repentinos de la carga o de la intensidad de carrera, ya que una vez que se cruza el umbral de las 40 millas (64km aprox.) /semana se incrementa el riesgo de lesión.

En este sentido, en una reciente revisión, publicada en el International Journal of Sports Physical Therapy(IJSPT), los autores (Nielsen RO, Nohr EA, Rasmussen S, Sorensen H. 2013), a partir de una profunda búsqueda bibliográfica determinaron que un aumento desproporcionado del Volumen (promedio de Km. corridos por semana) y/o del Ritmo (minutos por kilómetro (min. / Km.) durante los entrenamientos tienen una alta correlación con el aumento de posibilidad de sufrir una LRC.

Como resultado del estudio, los investigadores fueron capaces de clasificar las lesiones en relación al volumen o ritmo de entrenamiento:

Lesiones Relacionadas al Volumen:

  • El síndrome de dolor patelofemoral o “rodilla de corredor”
  • Síndrome de la banda iliotibial
  • La tendinopatía rotuliana

Lesiones Relacionadas al Ritmo:

  • Tendinitis de Aquiles
  • Lesiones en el Gastrocnemio (gemelos)
  • La fascitis plantar (Dolor plantar)

Conclusión:

La evidencia de estudios clínicos y experimentales se presenta para apoyar la afirmación de que el rápido cambio en el volumen de entrenamiento puede conducir al desarrollo de síndrome de dolor patelofemoral, síndrome de la banda iliotibial y la tendinitis rotuliana, mientras que el cambio en el ritmo puede ser asociado con el desarrollo de tendinitis de Aquiles, lesiones en el gastrocnemio y fascitis plantar.

Sin embargo, se necesita más trabajo para proporcionar evidencia adicional en apoyo de este enfoque. Es importante subrayar que la viabilidad de la utilización de estas nuevas definiciones de grupo de lesiones debe ser evaluado cuidadosamente en futuros estudios en este campo o por los investigadores que ya tienen conocimientos específicos sobre uno o más de los diagnósticos incluidos o excluidos en el marco actual.

BREVE SINTESIS:

         El running es una práctica deportiva que puede tener una elevada incidencia de lesión.

      Los factores más comunes implicados en las lesiones por correr son los errores en los métodos de entrenamiento (rápido aumento del volumen y ritmo de trabajo).

      Los corredores pueden reducir el riesgo de lesión mediante el uso de programas de entrenamiento que aumenten gradualmente la distancia y el ritmo de carrera, además deben ofrecer un descanso apropiado.

      Programas de fuerza y ​​flexibilidad de las extremidades inferiores se deben agregar al entrenamiento.

         Para el control de las diferentes variables del ejercicio, para una correcta dosificación de las cargas deberá el profesor o entrenador a cargo tener profundos conocimientos sobre la Planificación del Entrenamiento. Parafraseando a Pierre Parlebas: «…el educador (el entrenador) no debe intervenir a ciegas sobre las conductas motrices de quienes las practican, tiene que estar profundamente informado…por lo tanto deberá adquirir serios conocimientos en área de la acción motriz…”


Nielsen RO, Nohr EA, Rasmussen S, Sorensen H. Classifying running-related injuries based upon etiology, with emphasis on volume and pace. Int J Sports Phys Ther. 2013 April;8(2): 172–179.

 Bibliografía Secundaria:

  • Colbert LH, Hootman JM, Macera CA. Physical activity-related injuries in walkers and runners in the aerobics center longitudinal study. Clin J Sport Med. 2000 Oct;10(4):259-63.
  • Fields KB. Running injuries – changing trends and demographics. Curr Sports Med Rep. 2011 Sep-Oct;10(5):299-303.
  • Fredericson M, Misra AK. Epidemiology and aetiology of marathon running injuries. Sports Med 2007;37(4–5): 437–9.
  • Macera CA. Lower extremity injuries in runners. Advances in prediction. Sports Med 1992; 01; 13 ( 1 ): 50–7.
  • Lopes AD, Hespanhol Júnior LC, Yeung SS, Costa LO.What are the main running-related musculoskeletal injuries? A Systematic Review. Sports Med. 2012 Oct 1;42(10):891-905.
  • Walter SD, Hart LE, McIntosh JM, Sutton JR. The Ontario cohort study of running-related injuries. Arch Intern Med 1989; 11;149(11):2561–4.

Posted on 05/07/2013, in Artículos, Entrenamiento, Salud y Fitness. Bookmark the permalink. Leave a Comment.

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