Cuando el sobrepeso y la obesidad literalmente duelen.

Por Prof. Mauricio Varela.

A modo de introducción:

Como venimos analizando en numerosas publicaciones anteriores, hemos observado como la obesidad durante la niñez y juventud se relaciona íntimamente con un sin fin de complicaciones para la salud, que van desde problemáticas cardiometabólicas, hasta una disminución del rendimiento en la Habilidades Motoras y de las Funciones Cognitivas. Al mismo tiempo, estudios confirman que la obesidad durante etapas tempranas de la niñez y la adolescencia se asocia con mayores riesgos de salud durante la vida adulta (Inge TH et al. 2013).

Ahora bien, recientes publicaciones hacen hincapié en la relación existente entre el sobrepeso y la obesidad con el aumento del dolor en los niños/as.

En este sentido, a partir de una exhaustiva revisión bibliográfica, los investigadores (S M Smith et al. 2014) concluyen en su estudio, que el sobrepeso y la obesidad tienen un impacto significativo en la salud y el bienestar de los jóvenes, pudiendo contribuir a incrementar el dolor músculo-esquelético y la disfunción articular en etapas posteriores de la vida.

El estudio: Smith SM, Sumar B, Dixon KA. Musculoskeletal pain in overweight and obese children. Int J Obes (Lond). 2014 Jan; 38(1):11-5.

Veamos que nos aporta esta publicación:

Numerosos  estudios reportan el impacto significativo de tener sobrepeso u obesidad en la salud ósea y articular. Las cuestiones claves son principalmente la desmineralización ósea, la deformidad, la disfunción y el dolor asociado debido a estos cambios en las estructuras del cuerpo (Baker JF et al. 2007, Buchholz AL et al. 2010, Felson DT et al. 2004).

Los niños y adolescentes con sobrepeso son propensos a sufrir complicaciones ortopédicas, y se encontró una prevalencia mayor de sufrir fracturas óseas de pie, tobillo, pierna y de rodilla en comparación con los sujetos sin sobrepeso (Kessler J et al. 2013).

Un Estudio de  Sá Pinto y Col. (2006) encontró una mayor frecuencia de rodilla valga (55,1%) (Figura 1) y una mayor frecuencia de genu recurvatum, que es una extensión excesiva de la articulación de la rodilla, en los niños obesos (24,2%) en comparación con el grupo de control de niños de peso normal (2%). Estos estudios ponen de manifiesto un riesgo grave para el sistema esquelético de un niño que está con sobrepeso u obesidad y el dolor asociado con la disfunción músculo-esquelética y deformidad.

Figura 1: Imagen ilustrativa de niño de 12 años con rodilla valga, en la cual los tobillos están separados, cuando las rodillas están juntas.

A su vez, los sitios de dolor en las poblaciones pediátricas con sobrepeso y obesidad difieren en los estudio; aunque fundamentalmente se presenta en la espalda baja, las rodillas, los tobillos, los pies, y en el cuello (Figura 2). Otros estudios informaron el dolor músculo esquelético puede presentarse sin especificar el sitio del dolor.

Figura 2: localización del dolor (Tomado de Wilson et al. 2010).

Impacto del dolor en la actividad, el ejercicio y la calidad de vida:

Estudios de Taylor et al. (2006) identificaron que los niños con sobrepeso tienen más molestias músculo-esqueléticas, problemas de movilidad y una mala alineación de las extremidades inferiores. Estos tres problemas pueden tener un impacto en la calidad de vida de un niño y se han relacionado con una reducción en la probabilidad de realizar ejercicio físico en comparación con los niños sin sobrepeso.

Hainsworth et al. (2009) identificaron que el 48% de los niños obesos experimentan dolor músculo-esquelético. La premisa de que una combinación de dolor crónico y la obesidad reducen el funcionamiento físico fue un hallazgo importante del estudio de Hainsworth. Esta investigación sugiere que puede haber una interrelación cíclica entre el dolor crónico, la obesidad y los niveles de actividad física.

Wilson y colaboradores (2010) confirman la asociación entre la actividad física y la obesidad como se informa en el estudio de Hainsworth. Ambos estudios sugieren un efecto en espiral en la que los niños con sobrepeso y obesidad con dolor músculo-esquelético reducen su actividad, lo que podría contribuir a promover el aumento de peso.

Otros estudios ratifican que los niños afectados por el dolor músculo-esquelético crónico tienen incrementado los niveles de ansiedad y depresión, así como los niveles más bajos de actividad física (O’Sullivan P et al. 2011).

Los cambios en el sistema músculo-esquelético en niños con sobrepeso y obesidad se ha demostrado que influye negativamente el rendimiento del motor, incluyendo la fuerza muscular, el equilibrio y el caminar, a través de cambios en la flexión plantar durante la fase de balanceo de la marcha, lo que resulta en un pie plano. La flexión de cadera y de la rodilla también se ve afectada en los niños obesos, debido a un aumento en la contracción concéntrica de flexores de la cadera, creando una mayor transferencia de energía y de las cargas a través de articulaciones de la cadera, resultando en un cambio en la marcha para hacer frente a aumento de la masa corporal del niño.

En conclusión:

La evidencia reciente sugiere que el sobrepeso y la obesidad tienen un impacto negativo en la salud y el bienestar de los niños y jóvenes, pudiendo contribuir a incrementar el dolor musculoesquelético, y la disfunción  articular en etapas posteriores de la vida.

Los niños con sobrepeso y obesidad reportaron dolor músculo-esquelético debido principalmente a los cambios dentro de las articulaciones, como la columna, la rodilla y el tobillo, y como resultado de fracturas. Si no se logra el control de peso, podría llevar a la necesidad de un tratamiento ortopédico en curso.

Finalmente, como ya lo hemos afirmado con anterioridad, si el sobrepeso y la obesidad tienen un efecto dañino sobre el sistema músculo-esquelético, y sobre el incremento del dolor, sería razonable la importancia de prevenir su avance durante este período crítico del desarrollo infantil; y aquí, el rol del ejercicio físico correctamente planificado, programado y dosificado será esencial en tratamiento de esta problemática multifactorial. Y en las ejercitaciones de los niños siempre se deberá considerar el componente lúdico; pilar esencial para un adecuado desenvolvimiento emocional, físico y socio-afectivo durante toda su vida.


 

Otros estudios, similares resultados:

Intentando acreditar los resultados de este estudio, realizamos una pequeña búsqueda de artículos que hallan obtenidos similares resultados y que no sean citados por este artículo. Pudimos encontrar varios muy interesantes. Por ejemplo, Tsiros MD et al. (2013) (1), a partir de reunir una población de 239 niños y cuyo objetivo fue investigar si la obesidad se asocia con dolor músculo-esquelético, concluye que la obesidad en los niños se asocia con un aumento general del dolor músculo-esquelético, fundamentalmente de las extremidades inferiores. Además, es importante destacar que, según el mismo autor (Tsiros et al 2012) (2), la obesidad en los niños parece estar asociada con la discapacidad, ya que afecta a las habilidades locomotoras básicas y físicas relacionada con la salud y la calidad de la vida.

En concordancia con estos resultados, en estudios de la Facultad de Medicina de la Universidad del Estado de Ohio, los investigadores (Bout-Tabaku S et al. 2013) concuerdan en que la obesidad infantil se asocia con una menor calidad de vida, una menor aptitud física, y una mayor prevalencia de dolor en las extremidades inferiores.

Por último, el investigador Deere KC y Col. (2012), a partir de un estudio que incluyo un total de 3.376 sujetos, determino que el 44,7% de los participantes reportó dolor en el último mes; 16,3% reportó dolor de espalda baja, un 9,6% dolor en el hombro, el 9,4% dolor en la parte superior de la espalda, el 8,9% dolor de cuello, el 8,7% dolor de rodilla, 6,8% dolor de tobillo, el 4,7% presento Dolor Crónico Regional, y el 4,3% presento Dolor Crónico Generalizado. Al mismo tiempo, los participantes que tenían obesidad (7%) ostentaban mayores probabilidades de sufrir cualquier tipo de dolor músculo-esquelético.

 Bibliografía Secundaria:

  • Bout-Tabaku S, Briggs MS, Schmitt LC. Lower extremity pain is associated with reduced function and psychosocial health in obese children. Clin Orthop Relat Res. 2013 Apr; 471(4):1236-44.
  • Deere KC, Clinch J, Holliday K, McBeth J, Crawley EM, Sayers A, Palmer S, Doerner R, Clark EM, Tobias JH. Obesity is a risk factor for musculoskeletal pain in adolescents: findings from a population-based cohort. Pain. 2012 Sep; 153 (9):1932-8.
  • Inge TH , King WC , Jenkins TM , Courcoulas AP , Mitsnefes M , Flum DR , Wolfe BM , Pomp A , Dakin GF , Khandelwal S , Zeller MH , Horlick M , Pender JR , Chen JY , Daniels SR . The Effect of Obesity in Adolescence on Adult Health Status. Pediatrics. 2013 Nov 18.
  • (1) Tsiros MD, Buckley JD, Howe PR, Walkley J, Hills AP, Coates AM. Musculoskeletal Pain in Obese Compared with Healthy-weight Children. Clin J Pain. 2013 Nov 25.
  • (2) Tsiros MD, Buckley JD, Howe PR, Olds T, Walkley J, Taylor L, Mallows R, Hills AP, Kagawa M, Coates AM. Day-to-day physical functioning and disability in obese 10- to 13-year-olds. Pediatr Obes. 2013 Feb; 8(1):31-41.
  • Wilson AC, Samuelson B, Palermo TM. Obesity in children and adolescents with chronic pain: associations with pain and activity limitations. Clin J Pain. 2010 Oct; 26(8):705-11.

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Posted on 28/01/2014, in Artículos, Nuestras Publicaciones, Salud y Fitness. Bookmark the permalink. Leave a Comment.

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