NATURALEZA Vs. CRIANZA

En esta breve entrada compartimos algunas de las ideas centrales de un estudio de Myer y colaboradores (2015), que fue recientemente publicado en el British Journal of Sports Medicine. En este caso, destacamos un párrafo donde los investigadores acentúan la importancia de facilitar medios y oportunidades motrices en edades tempranas, haciendo hincapié en el poder que tiene un ambiente facilitador más allá de las cuestiones y/o limitaciones de índole biológicas.

NATURALEZA CONTRA CRIANZA (educación, oportunidades, etc.)

La intrincada interacción de la genética y el medio ambiente ha sido se descripta de la siguiente manera: al contrario de lo que nos han enseñado, “Los genes no determinan los rasgos complejos por su cuenta. Más bien, genes y medio ambiente interactúan unos con otros en un proceso dinámico “(Shenk D, 2010).

En este mismo sentido, un niño en un entorno no-enriquecido que es deficiente en oportunidades de participar regularmente en actividades físicas (que mejoren la fuerza muscular y las habilidades motoras fundamentales) no podrá adquirir la destreza física y la percepción confianza necesaria para ser físicamente activo más adelante … Este punto de vista es apoyo por datos sobre niños de 6 años de edad con bajos niveles de coordinación motora que demostraron niveles más bajos de actividad física 5 años más tarde, en comparación con los niños con alta coordinación motora (Lopes V et al 2011)

Ambientes enriquecidos con este tipo de formación no sólo puede ayudar a los niños a superar el potencial genético deficiente, sino que también puede ayudar a los jóvenes en edad escolar a alcanzar un nivel de competencia motriz y de autoconfianza percibida que es igual o excede su potencial esperado de adulto.

La más programas mas eficaces de desarrollo juvenil deben incorporar modalidades de entrenamiento multifacéticos que se caractericen por un muestreo de diferentes juegos, deportes y actividades físicas en etapas tempranas de la vida… (En Myer GD, Faigenbaum A y col. 2015).

La imagen indica el potencial del entrenamiento neuromuscular integrado durante la infancia en el aumento del desarrollo neuromuscular, estructural de la corteza cerebral y en el desenvolvimiento cognitivo. Del mismo modo, la flecha hacia abajo indica la posibilidad de que la falta de ejercicio físico durante los años de crecimiento puede influir en mayor riesgo de síndrome metabólico y déficits en el desarrollo estructural de la corteza cerebral. Adaptado con permiso de Gogtay et al14 (Copyright 2004 Academia Nacional de Ciencias, EE.UU.).

Buen fin de semana!!!

Prof. Mauricio Varela.

 

 

Posted on 10/04/2015, in Artículos, Entrenamiento, Nuestras Publicaciones, Salud y Fitness. Bookmark the permalink. Leave a Comment.

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