COMPARACIÓN DEL EJERCICIO FÍSICO Y LA FISIOTERAPIA EN LA ENFERMEDAD DE PARKINSON

La enfermedad de Parkinson (EP) es considerada actualmente la segunda enfermedad neurodegenerativa más común, detrás de la enfermedad de Alzheimer.

Causa discapacidad funcional,  incapacidad para realizar las actividades diarias, pérdida de la independencia y disminuye la calidad de vida, lo que genera deficiencias socioeconómicas y ocupacionales en los pacientes y sus familias.

La EP se tratan generalmente con enfoques farmacológicos y quirúrgicos, pero estos tratamientos no siempre son totalmente eficaces.

La rehabilitación física se utiliza comúnmente en pacientes EP para mejorar su salud y aliviar los síntomas, ya que se ha comprobado que ésta mejora el rendimiento del motor, el equilibrio, la marcha, y las funciones ejecutivas. Sin embargo, se requiere más investigación con respecto a los niveles de esfuerzo físico al que los pacientes con EP pueden ser sometidos.

A este respecto, la Fisioterapia (F) parece tener efectos clínicos inferiores en comparación con Entrenamiento Aeróbico (EA) y el Entrenamiento de Fuerza (EF).

En este sentido, esta breve síntesis, de un estudios recientemente publicado (Carvalho A et al. 2015), describe la hipótesis de que el Entrenamiento de Fuerza y / o el Entrenamiento Aeróbico podrían ser superiores a la Fisioterapia en la mejora de los síntomas motores en sujetos con EP. Incrementando la capacidad funcional, el equilibrio, la velocidad al caminar, y la actividad cognitiva.

El estudio: Carvalho, A., Barbirato, D., Araujo, N., Martins, J. V., Cavalcanti, J. L. S., Santos, T. M., … Deslandes, A. C. (2015). Comparison of strength training, aerobic training, and additional physical therapy as supplementary treatments for Parkinson’s disease: pilot study. Clinical Interventions in Aging, 10, 183–191.

VEAMOS EN QUE CONSISTIÓ EL ESTUDIO!

22 Pacientes con EP de entre 45 y 80 años de edad fueron reclutados. Los sujetos no debían tener limitaciones físicas significativas. Luego fueron asignados al azar a uno de los siguientes grupos:

Grupo 1: Entrenamiento aeróbico:
El programa consistió en 30 minutos de ejercicio en cinta de correr. La intensidad del entrenamiento correspondió al 70% de la frecuencia cardíaca máxima.

Grupo 2: Entrenamiento de fuerza
El programa consistió en ejercicios para los grandes grupos musculares (extensiones de piernas, flexiones de piernas, prensa de piernas, press de pecho y remo bajo. El volumen de entrenamiento diario se compone de 2 series de 8 a 12 repeticiones máximas para cada ejercicio con intervalos de descanso de 1 minuto y 30 segundos entre las series. La intensidad de entrenamiento inicial se fijó entre 70% y 80% del valor obtenido en la prueba de una repetición máxima.

Grupo 3: Fisioterapia
El programa de grupo F consistió en ejercicios de calistenia para los miembros superiores e inferiores, estiramiento y entrenamiento de la marcha en un pasillo de 12 m, dirigido por un fisioterapeuta. Las sesiones duraron aproximadamente 30 a 40 minutos y ningún tipo de sobrecarga se utiliza en las actividades propuestas.

El programa se realizó durante 12 semanas, con 2 sesiones semanales. Antes y después del periodo de intervención los sujetos fueron evaluados en diversas pruebas funcionales motrices y cognitivas fiables y validadas.

¿Que resultados obtuvieron?

En cuanto a la actividad motora:
Los resultados mostraron que después de 3 meses de la intervención, hubo una mejora 27,5% y 35% en los síntomas motores/funcionales para los grupos de EF y EA, respectivamente, en contraste con una mejora de 2,9% para el grupo de P.

En cuanto a la actividad cerebral:
Los grupos EA y EF mostraron un aumento de la actividad cerebral superior en comparación con el grupo F (Figura 1). Esto, implica un mejoramiento de la actividad neuronal, con implicaciones sobre la cognición, la función ejecutiva (habilidad cognitiva fundamental que permite la anticipación, el establecimiento de metas, la formación de planes, el inicio de las actividades y la habilidad de llevarlas a cabo eficientemente) y la función motora.

Figura 1: Ilustración de la actividad cortical de los diferentes grupos. Los colores amarillo y naranja representan aumento de la actividad cortical en las zonas anterior y posterior de la corteza después de la intervención. El violeta, negro, y verde representan disminución de la actividad cortical en las mismas áreas.

¿A que conclusión arriban los investigadores?
El entrenamiento aeróbico y de fuerza, cuyos parámetros de intensidad, duración y frecuencia son correctamente controlados, mostró una mayor mejoría que la fisioterapia convencional en los síntomas y la actividad cortical de los pacientes con EP, lo que confirma la necesidad de un programa sistemático de entrenamiento con una intensidad controlada.

Limitaciones que deben ser consideradas: El uso de un pequeño número de sujetos en cada grupo.

Artículo relacionado: La Enfermedad de Parkinson y el Ejercicio Físico.

Posted on 11/08/2015, in Artículos, Nuestras Publicaciones, Salud y Fitness. Bookmark the permalink. Leave a Comment.

Comenta Aquí en Facebook

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*