Utilización de Anabólicos Esteroides. Breve revisión de su utilización inadecuada.

Anabólicos esteroides (AE) han sido utilizados por los atletas de fuerza durante casi cinco décadas con el fin de mejorar el rendimiento físico, mediante el aumento de la masa muscular y/o de la fuerza. El abuso de estos fármacos también involucra a muchos atletas que practican deportes de ocio, que quieren mejorar su apariencia física y que siguen las recomendaciones dadas por amigos o que encuentran en la “literatura subterránea” para determinar las dosis.

Sin embargo la gran mayoría de los usuarios o entrenadores que los prescriben desconocen los mecanismos moleculares de acción, como así también los potenciales efectos tóxicos que conlleva su abuso.

A partir de numerosos estudios experimentales se ha conocido muchas de sus desventajas relacionadas con la salud que ellos producen.

En este sentido, un interesante estudio publicado por el International Journal of Health Sciences informa sobre los efectos adversos de los esteroides anabólicos (Hassan AF et al. 2013).

Veamos el estudio:

Para ello, los investigadores asignaron aleatoriamente a ratas a uno de los siguientes grupos:

GRUPO 1: CONTROL (no realizaba ejercicio, ni consumía esteroides)

GRUPO 2: ESTEROIDES

GRUPO 3: EJERCICIO

GRUPO 4: ESTEROIDES + EJERCICIO

El ejercicio consistía en trasladar pesos de entre el 50 y el 70% del peso corporal. El régimen de ejercicio incluyó 4 series de 10 series 5 días a la semana durante 5 semanas.

Durante todo el protocolo de intervención se evalúo: presión arterial, frecuencia cardiaca (latidos / min.), la actividad de la caspasa-3 cardiaca como un marcador de la apoptosis (muerte celular) y otras variables no especificadas en este resúmen. Además, se tomaron muestras del tejido cardíaco.

Resultados:

  • Presión Arterial: los grupos que consumieron anabólicos esteroides mostraron, luego de 6 semanas, niveles notoriamente más elevados (cuadro inferior).

presion arterial y AE1

 

  • Frecuencia Cardiaca: los grupos que consumieron anabólicos esteroides mostraron un incremento severo (estrés cardiovascular notable!!!) a las 6 semanas. Por el contrario, el grupo que realizo ejercicio mostró una notable disminución (menor esteres cardiovascular, adaptación positiva al ejercicio) (cuadro inferior).

frecuencia cardiaca y AE1

 

  • Actividad de la Caspasa – 3: fue sumamente elevada en el grupo que consumió solo esteroides (Ver figura 1 y 2b).

Apoptosis y AE1

 

  • Muestras de tejido cardíaco luego del protocólo de intervención: (Figura 2)

FIGURA 2A: Muestra la estructura de las fibras musculares cardíacas en el GRUPO CONTROL. Los capilares sanguíneos se observan normales entre las fibras musculares. Estas se ven alargadas, con núcleos centrales ovales y citoplasma uniformes.

FIGURA 2B: muestra las características del GRUPO ESTEROIDES, donde las fibras musculares cardiacas y sus núcleos aparecieron con menor frecuencia, en comparación con la del grupo control. Se observaron áreas de degeneración y daños apoptóticos (muerte celular controlada).

FIGURA 2C: En el grupo EJERCICIO se observo hipertrofia de los cardiomiocitos y el aumento de la densidad de los capilares sanguíneos (angiogénesis). Esto es considerado como cambios positivos producto del ejercicio

FUIGURA 2D: En el grupo EJERCICIO + ESTEROIDES no se encontró hipertrofia de las células cardiacas. Además, se observaron cambios leves en la angiogénesis entre las fibras musculares (menor al grupo ejercicio).  No se generaron cambios apoptóticos.

biopsia ejercicio vs esteroides1

Figura 2.

En síntesis: este estudio muestra que el abuso de EA se acompaña de incremento de la presion arterial, frecuencia cardiaca, apoptosis celular y de una menor capilaridad. Todo ello contribuye al aumento de riesgo cardiovascular.

Es importante destacar que se debe ser extremadamente cauteloso al intentar extrapolar estos resultados a humanos, sin embargo, un creciente cuerpo de evidencia confirma similares resultados.

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Estudios en humanos:

Investigaciones realizadas recientemente por el Hospital Universitario de Oslo, Noruega, han informado que infarto agudo de miocardio es el evento más común presentado entre sujetos que abusan de AE, pero otros efectos cardiovasculares adversos: como la hipertrofia ventricular izquierda, la función ventricular izquierda reducida, trombosis arterial, embolia pulmonar y varios casos de muerte súbita cardiaca se han reportado por abuso de AE (Vanberg P et al. 2010) (Figura 2). Es importante destacar, que los efectos cardiovasculares  patológicos (hipertrofia ventricular) continúan incluso varios años (43 meses) después de la interrupción del abuso de los EA, según un informe del Instituto del Deporte y Medicina Preventiva de la Universidad de Saarland Saarbrücken, Alemania (Urhausen A et al 2004).

Cambios patologicos por AE1

Figura 2: cambios patológicos por abuso de anabólicos esteroides.

Esto ha sido confirmado por estudios publicados en el International Journal of Endocrinology and Metabolism, donde también han reportado cambios en la concentración de los niveles de colesterol, en particular una reducción de la concentración de colesterol HDL (colesterol “bueno”) (Martinez-Quintana E et al 2013), así como otras complicaciones medicas tales como esterilidad, ginecomastia (crecimiento de los senos en hombres) (Scaccianoce S et al. 2013; Singer-Granick CJ et al. 2009), hipogonadismo (disminución del tamaño de los testículos) (Boregowda K et al. 2011; Takayanagi A et al. 2008), carcinoma hepatocelular (tumor hepático) (Figura 3) (Solbach P et al. 2015; Hardt A et al. 2012; Gorayski P et al 2008, Socas L et al. 2005), e incluso, enfermedad renal terminal (Herlitz LC et al. 2010).

Del mismo modo, si los AE (estanozolol) se los combina con otras sustancias dopantes como el IGF-1 pueden activar la señalización implicada en la proliferación de células de cáncer de mama en mujeres (Sirianni R et al. 2012); o de diversos tipos de cáncer testicular en hombres (Chimento A et al. 2012).

Figura 3: El uso continuo de esteroides anabólicos en dosis altas se asocia con riesgos sustanciales para la salud (Solbach P et al. 2015).

Además, la investigación ha demostrado que el abuso de esteroides anabólicos androgénicos produce efectos psiquiátricos adversos, que incluyen la depresión, manía, psicosis, y la agresión (Talih F et al. 2007).

Incluso una reciente investigación del Departamento de fisiología de la Universidad de Roma, Italia, ha manifestado que el abuso de AE se asocia a déficits cognitivos, debido esencialmente a cambios neurodegenerativos (por desequilibrio en neurotrofinas y una mayor susceptibilidad a la apoptosis neural) (Scaccianoce S et al. 2013)

A modo de cierre:
AE son sustancias sintéticas que se emplean en gran medida debido a su efecto trófico sobre el tejido muscular de los atletas en todos los niveles.

Pero debemos informar que un gran número de órganos y sistemas son un objetivo de los AE. Efectos adversos se han detectado en sistemas tales como: reproductivo, hepático, musculoesquelético, endocrino, renal, inmunológico, cardiovascular, cerebrovascular, y hematológico. Además, la literatura científica evidencia cambios neurodegenerativos, neuropsiquiátrico y del comportamiento como resultado del abuso de AE.

Es por todo ello, que tanto atletas profesionales y amateur, médicos, profesionales del ejercicio, entrenadores y otros, deben ser consientes del potencial peligro del uso o prescripción de estos fármacos. Incluso conocer la legislación penal vigente al respecto.

Por Prof. Mauricio Varela (U.N.L.P)

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Bibliografía:

  • Boregowda K, Joels L, Stephens JW, Price DE. Persistent primary hypogonadism associated with anabolic steroid abuse. Fertil Steril. 2011 Jul;96(1):e7-8.
  • Brusca MI, Verdugo F, Amighini C, Albaina O, Moragues MD. Anabolic steroids affect human periodontal health and microbiota. Clin Oral Investig. 2014 Jul;18(6):1579-86.
  • Chimento, A., Sirianni, R., Zolea, F., De Luca, A., Lanzino, M., Catalano, S., Andò, S. and Pezzi, V. (2012), Nandrolone and stanozolol induce leydig cell tumor proliferation through an estrogen-dependent mechanism involving IGF-I system. J. Cell. Physiol., 227: 2079–2088. doi: 10.1002/jcp.22936.
  • Gorayski P, Thompson CH, Subhash HS, Thomas AC. Hepatocellular carcinoma associated with recreational anabolic steroid use. Br J Sports Med. 2008 Jan;42(1):74-5; discussion 75. doi: 10.1136/bjsm.2007.03932.
  • Hardt A, Stippel D, Odenthal M, Hölscher AH, Dienes HP, Drebber U. Development of hepatocellular carcinoma associated with anabolic androgenic steroid abuse in a young bodybuilder: a case report. Case Rep Pathol. 2012;2012:195607. doi: 10.1155/2012/195607. Epub 2012 Jul 5.
  • Herlitz, Leal C. et al. “Development of Focal Segmental Glomerulosclerosis after Anabolic Steroid Abuse.” Journal of the American Society of Nephrology : JASN 21.1 (2010): 163–172. PMC. Web. 28 Aug. 2015.
  • Martinez-Quintana E, Saiz-Udaeta B, Marrero-Negrin N, Lopez-Mérida X, Rodriguez-Gonzalez F, Nieto-Lago V. Androgenic Anabolic Steroid, Cocaine and Amphetamine Abuse and Adverse Cardiovascular Effects. International Journal of Endocrinology and Metabolism. 2013;11(4):e8755.
  • Scaccianoce S, Caruso A, Miele J, Nistico’ R, Nicoletti F. Potential neurodegenerative effect of anabolic androgenic steroid abuse. J Biol Regul Homeost Agents. 2013 Apr-Jun;27(2 Suppl):107-14.
  • Singer-Granick CJ, Granick MS. Gynecomastia What the Surgeon Needs to Know. Eplasty. 2009;9:e6.
  • Socas L, Zumbado M, Pérez-Luzardo O, Ramos A, Pérez C, Hernández JR, Boada LD. Hepatocellular adenomas associated with anabolic androgenic steroid abuse in bodybuilders: a report of two cases and a review of the literature. Br J Sports Med. 2005 May;39(5):e27.
  • Solbach P, Potthoff A, Raatschen H-J, et al. Testosterone-receptor positive hepatocellular carcinoma in a 29-year old bodybuilder with a history of anabolic androgenic steroid abuse: a case report. BMC Gastroenterology. 2015;15:60. doi:10.1186/s12876-015-0288-0.
  • Takayanagi A, Kobayashi K, Hashimoto K, Kato R, Masumori N, Itoh N, Tsukamoto T. [Case of androgenic anabolic steroid abuse caused hypogonadotropic hypogonadism]. Nihon Hinyokika Gakkai Zasshi. 2008 Nov;99(7):729-32.
  • Talih F, Fattal O, Malone D Jr. Anabolic steroid abuse: psychiatric and physical costs. Cleve Clin J Med. 2007 May; 74(5):341-4, 346, 349-52.
  • Urhausen A, Albers T, Kindermann W. Are the cardiac effects of anabolic steroid abuse in strength athletes reversible? Heart. 2004 May;90(5):496-501.
  • Vanberg P, Atar D. Androgenic anabolic steroid abuse and the cardiovascular system. Handb Exp Pharmacol. 2010;(195):411-57

 

Posted on 02/09/2015, in Artículos, Entrenamiento, Nuestras Publicaciones, Salud y Fitness. Bookmark the permalink. Leave a Comment.

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