Efecto de la auto-liberación miofascial y el Ejercicio.

Diversas técnicas y tipos de masajes se aplican ya amplia y concientemente en la vida cotidiana y en los sistemas de educación física desde la Antigua Grecia. Posteriormente se continuaron utilizando en la mayoría de las diferentes culturas y en todos los continentes. No obstante, no fue hasta el siglo XX cuando los científicos soviéticos introdujeron muchas novedades en la teoría y en la práctica del masaje, y en su uso en las instituciones deportivas. En estos momentos, los masajes se aplican ampliamente como medio curativo, como medio de recuperación y aumento de la capacidad de trabajo después de sufrir sobrecargas (deportivas por ejemplo).

Una interesante alternativa de recuperación, que se ha convertido en una modalidad cada vez más habitual luego de la sesión de entrenamiento, es la auto-liberación miofascial. Esta consiste básicamente en la realización de un automasaje con diversos dispositivos, como rodillos de goma espuma o plástico, pelotas, bastones, etc. (imagen inferior); realizando movimientos de deslizamiento y arrastre; ejerciendo, al mismo tiempo, una leve presión, o ayudándose con el propio peso corporal.

material auto -liberación

Arriba: Diversos artículos disponibles comercialmente para realizar auto-liberación miofascial. Derecha: el sujeto realiza movimiento de deslizamiento al mismo tiempo que ejerce presión con su propio peso corporal, a fin de disminuir la sensación de fatiga posterior al ejercicio.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Abundante evidencia postula sus beneficios en la actualidad. En este sentido, estudios del Laboratorio de Rendimiento Humano de Universidad de Rhode Island, EE.UU. han informado una mejora en ciertos parámetros subjetivos como una disminución en la sensación de fatiga posterior a su aplicación. Una sensación reducida de la fatiga puede permitir extender el tiempo total de entrenamiento, lo que puede conducir a mejoras crónicas en el rendimiento (Healey KC et al. 2014) (Schroeder AN et al. 2015).

Otros estudios informan la importancia de esta práctica, ya que es capaz de actuar sobre la modulación del sistema inmune, disminuyendo el DOMS (dolor muscular de aparición tardía) (Tejero-Fernández 2014), algo que puede aparecer luego de una sesión de entrenamiento “dura”, o mal planificada.

Al mismo tiempo, estudios recientes, evaluaron el efecto de la auto-liberación miofascial, con rodillo de espuma, en la reducción del estrés. Éste fue determinado mediante la medición de la concentración sérica de cortisol. Para ello, los investigadores sometieron a 20 sujetos a ejercicio físico en una cinta de correr. Un vez finalizado, un grupo de 10 sujetos se recuperaba acostado solamente (grupo control), mientras que el otro grupo realizo auto-liberación miolfascial con un rodillo de goma espuma (grupo experimental). Se tomaron muestras sanguíneas de ambos grupos y se encontró que el nivel de cortisol en sangre del grupo experimental fue menor que la del grupo de control, aunque la diferencia no fue significativa (Kim K et al. 2014).

Por otro lado, anteriores estudios han visto a la auto-liberación miofascial como un medio eficaz para incrementar el rango de movimiento articular (ROM) y la flexibilidad (figura2) (Sullivan KM et al. 2013), extendiendo incluso hasta 10º la amplitud de movimiento en la articulación de la rodilla (MacDonald GZ et al. 2013). Al mismo tiempo que no afecta el rendimiento muscular, como lo demuestran algunos estudios (MacDonald GZ et al. 2013). En este sentido, investigaciones de la Universidad de Texas, demostraron que una sesión de rodillo de goma espuma no afecta la fuerza explosiva de piernas (Abeles, KM. 2013). Sin embargo, otros autores del Departamento de Fisioterapia de la Universidad de Granada, España, no coinciden con esta ultima aseveración asegurando que su aplicación disminuye la actividad electromiográfica, conduciendo a una pérdida transitoria de la fuerza muscular (Arroyo-Morales M et al. 2008).

La hipótesis por la cual la auto-liberación miofascial incrementa el ROM y la Flexibilidad es que la presión directa y el movimiento de deslizamiento que se ejerce sobre el tejido blando favorece que la fascia se estire, y esto, basicamente, aumenta el ROM (MacDonald G. et al 2012). Además, la fricción, la tensión mecánica, durante el movimiento de balanceo hace aumentar la temperatura de la fascia, lo que posiblemente favorece a que esta se vuelva “más fluida”. Este cambio en el estado permite romper las adherencias fibrosas entre las diferentes capas de la fascia y restaura la extensibilidad de los tejidos blandos en tan solo 5 o 10 segundos (Sefton J. 2004) (en Sullivan KM et al. 2013).

Figura 2: Incremento del ROM de los isquitibiales después de 5 y 10 segundos de apalicación de masajes con el rodillo. Se observan mejoras significativas (4,3 % aprox.) (Sullivan KM et al. 2013).

Una población que posiblemente se podría ver beneficiada por la auto-libereración miofascial serían los sujetos con hipertensión y/o arteriosclerosis. Precisamente, interesantes investigaciones (Okamoto el al. 2014) han informado una mejora de la función endotelial; una disminución de la rigidez arterial (principal marcador de arteriosclerosis) luego de la aplicación de auto-liberación miofascial con rodillo de goma espuma. El mecanismo propuesto por los investigadores es un incremento del oxido nítrico plasmático (de 20,4 ± 6,9 a 34,4 ± 17,2 μmol•L-1), un importante vasodilatador, y una disminución de la onda de pulso. A mi entender, más investigación deberá llevarse a cabo en este aspecto.

También, ha sido informada una mejora en la recuperación de la variabilidad de la frecuencia cardíaca en sujetos que realizan auto-liberación miofascial luego de realizar entrenamiento de alta intensidad (wingate test) (Arroyo-Morales M. et al 2008). Según los autores, estos protocolos de ejercicio generan una sobre-estimulación del sistema nervioso simpático (responsable del aumento de la actividad cardíaca), la que puede estar asociada con un aumento de riesgo de eventos cardíacos e incluso de muerte súbita. Una sesión de auto-liberación miofascial fue capaz de disminuir la actividad del sistema nervioso simpático, al mismo tiempo que estimula al parasimpático (responsable de la disminución de la actividad cardíaca) lo que ayuda al proceso de recuperación.

Finalmente, es interesante destacar que la auto-liberación miofascial ha sido examinada con resultados positivos en diversas patologías como dolor plantar (Renán-Ordine et al. 2011), dolor de espalda (Ajimsha et al. 2014) y síndrome del túnel carpiano (Sucher BM 1993). Además, evidencia anecdótica la muestra como una atrayente alternativa de tratamiento para diversas condiciones ortopédicas, aunque investigación de mayor calidad deberá llevarse a cabo en este último aspecto (McKenney K et al. 2013) (Ajimsha MS. et al. 2015).

A modo de cierre:
A pesar de la heterogeneidad de estos estudios y sus resultados, la auto-liberación miofascial parece tener un efecto positivo sobre una amplia gama de medidas, como son el rango de movimiento, la rigidez arterial, la función muscular, el estrés, el dolor y parámetros subjetivos como la fatiga después del ejercicio. Más allá de que la auto-liberación miofascial está emergiendo como una estrategia con una base de evidencia sólida y enorme potencial, indudablemente se precisan más estudios, a fin de definir el tipo de maniobra, el lugar y los tiempos óptimos de uso para ayudar al rendimiento y recuperación.

                                                                                                         Por Prof. Mauricio Varela.

                                                     ——————————————-

Bibliografía:

  • Abels Kristin Marie. The impact of foam rolling on explosive strength and excitability of the motor neuron pool. The University of Texas at Austin. August 2013.
  • Ajimsha M, Binsu D, Chithra S. Effectiveness of myofascial release in the management of plantar heel pain: A randomized controlled trial. The Foot 2014;24:66-71.
  • Arroyo-Morales M, Olea N, Martínez MM, Hidalgo-Lozano A, Ruiz-Rodríguez C, Díaz-Rodríguez L. Psychophysiological effects of massage-myofascial release after exercise: a randomized sham-control study. J Altern Complement Med. 2008 Dec;14(10):1223-9
  • Arroyo-Morales M, Olea N, Martinez M, Moreno-Lorenzo C, Díaz-Rodríguez L, Hidalgo-Lozano A. Effects of myofascial release after high-intensity exercise: a randomized clinical trial. J Manipulative Physiol Ther. 2008 Mar;31(3):217-23.
  • Healey KC, Hatfield DL, Blanpied P, Dorfman LR, Riebe D. The effects of myofascial release with foam rolling on performance. J Strength Cond Res. 2014 Jan;28(1):61-8.
  • Kim K, Park S, Goo BO, Choi SC. Effect of Self-myofascial Release on Reduction of Physical Stress: A Pilot Study. J Phys Ther Sci. 2014 Nov;26(11):1779-81.
  • MacDonald GZ, Penney MD, Mullaley ME, Cuconato AL, Drake CD, Behm DG, Button DC. An acute bout of self-myofascial release increases range of motion without a subsequent decrease in muscle activation or force. J Strength Cond Res. 2013 Mar;27(3):812-21.
  • McKenney K, Elder AS, Elder C, Hutchins A. Myofascial release as a treatment for orthopaedic conditions: a systematic review. J Athl Train. 2013 Jul-Aug;48(4):522-7.
  • Okamoto T, Masuhara M, Ikuta K. Acute effects of self-myofascial release using a foam roller on arterial function. J Strength Cond Res. 2014 Jan;28(1):69-73.
  • Renan-Ordine R, Alburquerque-Sendín F, de Souza DP, Cleland JA, Fernández-de-Las-Peñas C. Effectiveness of myofascial trigger point manual therapy combined with a self-stretching protocol for the management of plantar heel pain: a randomized controlled trial. J Orthop Sports Phys Ther. 2011 Feb;41(2):43-50.
  • Sullivan KM, Silvey DB, Button DC, Behm DG. Roller-massager application to the hamstrings increases sit-and-reach range of motion within five to ten seconds without performance impairments. Int J Sports Phys Ther. 2013 Jun;8(3):228-36.
  • Schroeder AN, Best TM. Is self myofascial release an effective preexercise and recovery strategy? A literature review. Curr Sports Med Rep. 2015 May-Jun;14(3):200-8.
  • Sucher BM. Myofascial release of carpal tunnel syndrome. J Am Osteopath Assoc. 1993 Jan;93(1):92-4, 100-1.

 

 

 

Posted on 12/10/2015, in Artículos, Entrenamiento, Nuestras Publicaciones, Salud y Fitness. Bookmark the permalink. Leave a Comment.

Comenta Aquí en Facebook

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*