Pies: los olvidados en la planificación del ejercicio

Una de las recomendaciones más frecuentes que proporcionan médicos, entrenadores, profesores de educación física y otros agentes de la salud, cuando intentan disminuir el tejido adiposo de un individuo es sugerir la caminata.

Sin embargo, en muy pocas oportunidades dan importancia a los pies del sujeto y su forma de caminar. En este sentido, durante el ciclo de la marcha se ha observado que los individuos obesos dan pasos más cortos, caminan más lento, incrementan el ancho de los pasos, aumentan los ángulos de abducción de la cadera, y presentan, con mayor frecuencia, un desplazamiento de los pies hacia fuera o hacia adentro. Además, sujetos obesos muestran pies significativamente más planos en comparación con sus contrapartes no obesos (figura 1).

Figura 1: Ejemplo típico de pisada de sujeto no obeso (izq.) comparada con sujeto obeso (derecha). Tomado de Dowling AM et al. 2001.

Estos cambios desfavorables en los patrones de movimiento incrementan el riesgo de sufrir diversas complicaciones ortopédicas como la artrosis, tendinosis, bursitis, síndromes por sobreuso y complicaciones quirúrgicas.

Precisamente, un interesante estudio publicado por la Society of Physical Therapy Science muestra que las personas que caminan con los pies hacia adentro o hacia afuera (ver en la Figura 3) presentan niveles diferentes en la aplicación de la fuerza y la presión plantar, en comparación con sujetos que se desplazan con normalidad.

Concluyendo los autores (Lee JH y col. 2015) que: “…Caminar con ángulos anormales del pie obstaculiza la distribución uniforme del peso de una persona y por lo tanto aumenta el riesgo de sufrir una caída; además, se genera concentración de la presión en áreas específicas del pie que hace que las estructuras anatómicas duelan, se deformen y puedan resultar en discapacidades musculoesqueléticas en el largo plazo…”

Estos cambios en la estructura del pie, así como la sensación de dolor aumentada, pueden obstaculizar la participación en actividades físicas, creando un círculo vicioso: obesidad – problemas ortopédicos – dolor – inactividad – más obesidad (Figura 2). Seguramente se requiere mayor investigación al respecto.

Figura 3: problemas propios de los pies de los individuos obesos pùeden crear un verdadero circulo vicioso.

Evidentemente, al intervenir sobre un sujeto con obesidad, profesionales de la salud y del ejercicio, debemos ver a esta patología como una entidad compleja, que va mucho más allá de la simple acumulación de tejido graso.

…EN RESUMEN:

dolor de pie

Figura 3: aquí se observa algunas de las particularidades ortopédicas que presentan los sujetos con sobrepeso y obesidad. Todas ellas son un factor de riesgo de diversas complicaciones médicas.

Por Prof. Mauricio Varela

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Bibliografía recomendada:

Posted on 08/11/2015, in Artículos, Entrenamiento, Nuestras Publicaciones, Salud y Fitness. Bookmark the permalink. Leave a Comment.

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