Anabolismo músculo esquelético y estimulo mecánico óptimo

Informes demuestran que el ejercicio físico produce cambios tanto en la morfología como en la función de los músculos, huesos, ligamentos y cartílagos.

En tal sentido, estudios en animales (Kiviranta et al. 1987, 1988, 1992, Newton et al. 1997) y en humanos (Jones et al. 2000, 2003; Roos y Dahlberg, 2005) señalan que el aumento en la cantidad de ejercicio se asoció con adaptaciones estructurales y bioquímicas positivas en tejidos como el cartílago articular, el tendón y el hueso.

Muchos de estos cambios se deben a la influencia que tienen los ESTÍMULOS MECÁNICOS, derivados de la contracción muscular, en la biología de los tejidos.

Así, se ha observado que la carga mecánica desempeña un papel esencial en: (1) el desarrollo del tejido músculo esquelético a lo largo de la maduración humana (Carter, 1987; Carter y Wong, 1988), (2) el mantenimiento de estructuras maduras (Frost, 1988, 1990) y (3) la curación después de una lesión, p. Ej., Fractura ósea (Pivonka y Dunstan, 2012 ).

Ahora bien, no cualquier estímulo es capaz de generar estos cambios positivos. Justamente, Pizzolato C et al. (2017) nos muestra que tejidos músculo esqueléticos responden esencialmente a SEÑALES MECÁNICAS ÓPTIMAS, generando adaptaciones anabólicas. Contrariamente, señales mecánicas por debajo o por encima de los niveles óptimos causan el catabolismo y daño tisular (figura 1).

Importante: Cada tejido (músculo, cartílago, hueso, tendón) tiene su carga óptima o “punto dulce”; o sea, no actúan de la misma forma cargas idénticas aplicadas a diferentes tejidos.

 

Figura 1: Esquema de la interacción entre estímulos mecánicos y los tejidos. Dentro del “punto dulce” anabólico (es decir, el área sombreada en rojo), los tejidos experimentan hipertrofia y las propiedades mecánicas mejoran. Dentro de las regiones catabólicas (es decir, dos áreas con sombra azul), que se producen debido a una carga insuficiente o a una carga excesiva, los tejidos se atrofian o degeneran, y esto da como resultado lesiones y pérdida de fuerza. Adaptado de Wang et al. ( 2013 ).

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En síntesis, este estudio nos muestra la importancia de considerar la carga óptima en la cual cada sujeto, cada tejido, obtendrá los mayores benéficos. Esto es de suma importancia ya que al optimizar el entorno mecánico, es posible regular la mecanobiología del tejido músculo esquelético, lo cual puede colaborar para prevenir enfermedades o restaurar tejidos lesionados tanto en sujetos normales como en deportistas de alto rendimiento.

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Posted on 06/02/2018, in Categorias, Entrenamiento, Nuestras Publicaciones, Salud y Fitness. Bookmark the permalink. Leave a Comment.

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