Pardeamiento del tejido adiposo inducido por el ejercicio

Figura 3: Pardeamiento del tejido adiposo inducido por el ejercicio a través de PGC-1 alfa e irisina: El ejercicio aumenta los niveles de expresión de PGC-1α en el músculo. Esto, a su vez, regula la expresión de FNDC5, una proteína de membrana, que es secretada como irisina en la circulación. La unión de irisina a un receptor en la superficie de los adipocitos del tejido adiposo blanco cambia su perfil genético. En particular, irisina aumenta la expresión de UCP1 (altamente expresado en la grasa parda). El pardeamiento de la grasa blanca se asocia con aumentada la densidad mitocondrial y el consumo de oxígeno. Este pardeamiento está acompañado por un aumento en el perfil de gasto de energía, resultando en efectos favorables sobre el metabolismo. Tomado de Castillo-Quan, J (2012) (8)

Posted on 24/08/2012. Bookmark the permalink. Leave a comment.

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