El Ejercicio Físico en Edades Pediátricas: Más allá de los Beneficios Orgánicos. Su Importancia para el Desarrollo Cognitivo, Psicológico y Academico del niño/a.

El Ejercicio físico en edades pediátricas: Más allá de los Beneficios Orgánicos. Su Importancia para el Desarrollo Cognitivo, Psicológico y Académico del niño/a.

Por Nuria Baigorria y Mauricio Varela.

Si bien hoy en día sabemos que se está produciendo un aumento en los niveles de sedentarismo de la población en general, lo que llama poderosamente la atención es ver  una disminución constante en el número de niños físicamente activos.

Precisamente, mientras los niños pasan muchas horas en la escuela, es menor el tiempo dedicado a la actividad  física en esta institución (por ejemplo, educación física o las horas de recreo) (Burgeson CR. 2000) (1). En nuestro país (Argentina) algunas escuelas en su Proyecto Institucional  dictaminan la realización de tan solo 30 minutos de ejercicio físico para Nivel inicial y 45 minutos para Primer Ciclo una vez a la semana. Al mismo tiempo, la tecnología ha permitido a los niños más oportunidades de jugar videojuegos, ver la televisión o navegar por Internet, actividades que contribuyen a las conductas sedentarias (Stevens TA. 2008) (2). Los padres también han informado que tienen una mayor preocupación por la seguridad de sus hijos al jugar al aire libre o cuando utilizan medios activos de transporte (por ejemplo, andar en bicicleta, caminar) en su camino a la escuela, limitando aún más la cantidad de actividad física de los niños (Stevens et al, 2008; Mundial de la Salud Organización [OMS], 2009) (3).

Así, la actividad física está restringida durante las horas de escuela, y los niños no compensan la pérdida de la actividad física después de la escuela, lo que resulta en niños que son muy sedentarios a lo largo de la mayor parte del día.

Efecto de esta situación, se ha documentado en una interesante investigación (Wang F, Veugelers PJ. 2008) (4) que por primera vez en la historia, muchos niños tienen una expectativa vida más corta que sus padres debido a enfermedades relacionadas con el sedentarismo y la obesidad.

Ahora bien, a pesar de existir una comprensión habitual de que el ejercicio físico conduce a numerosos beneficios de la salud orgánica de los niños (incrementa la agilidad, la fuerza, la aptitud aerobica, la flexibilidad, etc.) si es realizado de manera sistemática y si es correctamente dosificado; la relación entre el ejercicio  físico y el desarrollo intelectual en edades pediátricas ha sido objeto de debate en la literatura.

Actualmente, a partir de diversas investigaciones se ha demostrado la existencia de un fuerte vinculo positivo entre la realización de ejercicio físico y el desarrollo cognitivo, psicológico y académico durante la primera infancia y la adolescencia.

Al respecto, un reciente meta-análisis titulado:The effects of physical activity and physical fitness on children’s achievement and cognitive outcomes: a meta-analysis (Fedewa AL , Ahn S. 2011) (5), por medio de una síntesis completa y cuantitativa de la literatura, utilizando un total de 59 estudios desde 1947 hasta 2009 para su análisis, indica en sus resultados un efecto significativo y positivo de la actividad física en los logros académicos de los niños y los resultados cognitivos.

En igual sentido, en otro meta-análisis del mismo autor, publicado en el Journal of Psicologia Pediatrica, de la universidad de Oxford, titulado: A Meta-analysis of the Relationship Between Children’s Physical Activity and Mental Health (Fedewa AL, Ahn, S. 2009) (6), se examinó el efecto del ejercicio físico de los niños y el resultados en su salud mental. A través de una síntesis exhaustiva de la literatura, 73 estudios, revelaron una serie de hallazgos importantes.  Se determino que los mayores niveles de actividad física tienen efectos significativos en la reducción de la depresión, la ansiedad, los trastornos psicológicos y los problemas emocionales en los niños. Además,  los estudios mostraron que la actividad física de los niños aumentó los niveles de auto-estima y induce ha mejoras en niños con Déficit de atención e hiperactividad (TDAH). En niños con este déficit, según estudios de T Field (2012) (7) y de Archer T , RM Kostrzewa (2012) (8) el ejercicio físico proporciona una gran cantidad de efectos beneficiosos contra el estrés, la ansiedad, la depresión, la conducta, control de los impulsos, comportamiento compulsivo y concomitante con el funcionamiento ejecutivo mejorado, memoria de trabajo y la afectividad positiva, así como mejores condiciones para los familiares y cuidadores.

Un subconjunto de la población infantil que está particularmente en riesgo de sufrir trastornos de salud mental, son los niños clasificados con sobrepeso u obesidad. Está bien documentado en la literatura, que los niños que están clasificados  con sobrepeso u obesidad tienen significativamente más problemas psicosociales que los niños que son de peso normal (Farhat, Iannotti, y Simons-Morton, 2010) (6). Dado que investigaciones anteriores han identificado mayor angustia psicosocial entre los niños clasificados con sobrepeso u obesidad (Farhat et al., 2010) (9), se espera que la actividad física puede desempeñar un papel aún más importante para este grupo de niños.

Iguales resultados se observan en los estudios de King, Cheryl; Armitage, Roseanne y col (2012) (10) donde concluyen que los adolescentes que participaron de un protocolo de ejercicio físico mostraron una reducción significativa en los síntomas depresivos.

Con anterioridad a estas investigaciones, en un estudio (meta-análisis) de Ekeland y col. (2005) (11) reafirman  la existencia de un efecto positivo de la actividad física sobre la depresión, ansiedad, los problemas de conducta en niños y adolescentes y sobre la autoestima en los niños.

Corroborando los beneficios del ejercicio físico sobre los aspectos cognitivos y psicológicos,  Pollak D. (2011) (12) ratifica que el ejercicio físico es eficaz en el tratamiento de la depresión, así como para reducir sus síntomas. Se ha demostrado que el ejercicio mejora el estado de ánimo general. Varias investigaciones, así como meta-análisis,  también han demostrado este efecto positivo del ejercicio para reducir la depresión en los diferentes grupos de personas, como las mujeres con depresión post-parto y después de la menopausia (Daley, AJ, MacArthur, C. y Winter, H. 2007), en personas con obesidad (Fabricatore, AN, Wadden, TA, Higginbotham y col. 2011),  también reduce la depresión en las personas mayores, así como los niños y adolescentes (Williamson, D., Dewey, A. Steinberg, H. (2001) (Crews, DJ, Lochbaum, MR y Landers, DM. 2004) (Strohle, A., Hofler, M., Pfister, H. Muller, A., Hoyer, J., Wittchen, H. y Lieb, R. 2007). Además, el ejercicio puede aliviar el insomnio, mejorar el apetito y ayudar a aliviar la ansiedad, que a menudo se producen durante la depresión.

Shi X, Tubb L y col (13) en un nuevo artículo que será publicado en Journal of School Healthen el año 2013, a partir de un estudio estadístico de 3708 niños de entre 7 y 14 años concluye que los niños que consumen “comidas saludables” y hacen ejercicio físico con frecuencia se asocian con una mejor salud, menos problemas académicos y de comportamiento. Desafortunadamente, las comidas poco saludables y un estilo de vida  sedentario caracterizan a una proporción cada vez mayor de jóvenes adolescentes. Por lo tanto, frenar las conductas no saludables de estilo de vida debe comenzar en la infancia temprana.

Por su lado, los investigadores Phillip D. Tomporowski , Catherine L. Davis y col. (2009) (14) sugieren que el aumento en el funcionamiento mental de los niños, debido al entrenamiento físico se observa con mayor claridad en las tareas que involucran funciones ejecutivas. Las funciones ejecutivas están involucradas en la realización de acciones dirigidas a metas en entornos complejos de estímulo, especialmente los nuevos, en los que los elementos están en constante cambio. Comportamientos como éstos han sido siempre vistos como importantes para el funcionamiento adaptativo de los niños. Un niño que no puede efectivamente planificar, actualizar la memoria de trabajo, esperar el turno de un juego, e inhibir la conducta impulsiva es poco probable que sea capaz de permanecer en su tarea dentro del aula y sobresalir académicamente (St Clair-Thompson y Gathercole 2006 ). Los programas de ejercicios de entrenamiento pueden llegar a ser métodos sencillos, pero importantes, de mejorar aspectos del funcionamiento mental de los niños que son fundamentales para el desarrollo cognitivo y social.

Tipo de Actividad Física:

Las intervenciones de actividad y ejercicio físico empleadas en las diferentes investigaciones en estudios realizados con niños difieren notablemente.

Así, diversas publicaciones (5) demostraron un mayor efecto con el entrenamiento de circuito/actividades de entrenamiento de la fuerza y ​​de las intervenciones mixtas de actividad, es decir, una combinación de ejercicio aeróbico y entrenamiento de resistencia.

Estudios de Larun y col. (2006) (15) no encontraron diferencias entre el ejercicio de baja y el de alta intensidad al evaluar los efectos sobre la depresión y la ansiedad. Sin embargo, múltiples estudios sobre las poblaciones de adultos sugieren un abrumador consenso a favor del ejercicio de alta intensidad (Stathopoulou et al., 2006 ) (16).

El ejercicio es uno de los mayores pilares para un correcto desarrollo de la inteligencia y la memoria en las personas.
Las intervenciones diseñadas con altos niveles de intensidad tuvo el mayor efecto sobre la salud mental de los niños.

Como se ha argumentado en poblaciones adultas, mayor intensidad durante el ejercicio puede mejorar los factores neurológicos, fisiológicos y cognitivos que median la relación entre la actividad y el estado de ánimo; los mecanismos son similares, quizás en el trabajo en los niños (Shepard, 1996; Stathopoulou et al,. 2006 ; Wiles, Jones, Haase, Lawlor, Macfarlane, y Lewis, 2008 ) (6).

Publicaciones de Pellis y Pellis (2007) (17) informan que puede darse el caso de que los niños que participan en los juegos de juego estructurado y que implican el aprendizaje y la cooperación grupal pueden adaptarse de manera diferente que los niños que participan en las distintas actividades físicas que se realizan en un relativo aislamiento (por ejemplo, carrera en cinta o en bicicleta en un ergómetro estacionario)

Según meta-análisis citados anteriormente (Fedewa AL, Ahn, S. 2011) (6) diversos estudios recomiendan intervenciones de ejercicio que van de entre aproximadamente 2,2 horas por semana, en torno a 44 minutos, 3 veces por semana hasta 2,9 horas por semana, o 58 minutos, 3 veces por semana.

En el diseño de intervenciones de actividad física para los niños, este estudio mostró que las intervenciones individualizadas tuvieron el mayor efecto sobre la salud mental de los niños. Cuando la intervención fue dirigida por los profesores, investigadores o especialistas de educación física, los niños mostraron una reducción significativa en los problemas de salud mental a través de la actividad física.

En resumen:

La evidencia acumulada en diversos meta-análisis, artículos, publicaciones científicas, estudios, etc., documenta los efectos positivos del ejercicio físico sobre la salud mental en niños, especialmente para aquellos que presentan una mayor gravedad de la sintomatología. Para los profesionales de la salud, el ejercicio físico por lo tanto puede ser considerado como un componente efectivo a los tratamientos ya bien establecidos (por ejemplo, la terapia cognitivo-conductual). Los médicos, psicólogos, acompañantes terapéuticos, terapistas ocupacionales, profesores de educación física, demás profesionales de la salud y los padres deben alentar la actividad y el ejercicio físico en los niños, no sólo por los beneficios para la salud física, sino por los resultados positivos sobre la salud mental.

Es importante enfatizar que paradójicamente a lo que postulan muchos docentes en cuanto a que luego de la clase de educación física los niños quedan muy “estimulados”, hiperactivos o por el contrario muy fatigados y poco propensos a realizar las actividades en el aula varios investigadores acreditan que la participación en programas de actividad física no tiene un impacto negativo en el rendimiento académico de los niños (Sallis et al 1999 (18). ; Shephard 1997 (19) ; Sibley y Etnier 2003 (20).

Finalmente, como bien lo destaca un reciente estudio titulado Exercise research on children and adolescents. (Field, T. 2012) (en 7), y como pudimos observar a lo largo de esta publicación, la literatura actual pone de relieve la importancia y la necesidad urgente de añadir los programas de ejercicios a clínicas, escuelas y familias para el bienestar físico y psicológico de los niños y adolescentes.

 

Bibliografía:

1        Burgeson CR, Weschler H, Brener ND, Joven JC, España C. La educación física y la actividad: Los resultados de las políticas de salud escolar y programas de estudio. 2000 Diario de Salud Escolar y 2001; 71 (7): 279293.

2        Stevens TA, Stevenson SJ, Lochbaum MR. La importancia de la actividad física y la educación física en la predicción del rendimiento académico. Journal of Behavior Sport 2008, 31: 368388.

3        Organización Mundial de la Salud. 2009. Estrategia mundial sobre régimen alimentario, actividad física y salud. Obtenido de http://www.who.int/dietphysicalactivity/childhood/en/ .

4        Wang F, Veugelers PJ. Autoestima y desarrollo cognitivo en la era de la epidemia de obesidad infantil de la Asociación Internacional para el Estudio de la Obesidad. 2008, 9: 615623.

5        Fedewa AL , Ahn S . The effects of physical activity and physical fitness on children’s achievement and cognitive outcomes: a meta-analysis. Res Q Exerc Sport. 2011 Sep;82(3):521-35. PubMed

6         Fedewa AL, Ahn, S. A meta-analysis of the relationship between children’s physical activity and mental health. J Pediatr Psychol. 2011 May;36(4):385-97. doi: 10.1093/jpepsy/jsq107. Epub 2011 Jan 11. En J. Pediatr. Psychol.

7       T. Field, “Exercise research on children and adolescents.” 2012 Feb;18(1):54-9. doi: 10.1016/j.ctcp.2011.04.002. Epub 2011 May 4. PubMed

8  Archer T, Kostrzewa RM. Physical exercise alleviates ADHD symptoms: regional deficits and development trajectory. Neurotox Res 2012;21:195–209. PubMed

9        Farhat T, Iannotti RJ, Simmons-Morton BG. Comportamientos con sobrepeso, la obesidad, la juventud, la salud y los riesgos. American Journal of Preventive Medicine 2010; 3: 258267.

10        Richard R. Dopp, Ann J. Mooney, Roseanne Armitage and Cheryl King. Exercise for Adolescents with Depressive Disorders: A Feasibility Study. Depression Research and Treatment. Volume 2012 (2012), Article ID 257472, 9 pages doi:10.1155/2012/257472. En Hindawi Publishing Corporation

11         E Ekeland,  F Heian ,  KB Hagen. Can exercise improve self esteem in children and young people? A systematic review of randomised controlled trials. Br J Sports Med. 2005 November; 39(11): 792–798. doi:  10.1136/bjsm.2004.017707. En British Association of Sport and Exercise Medicine

12   Pollak D. Exercise therapy for depresión. 2012. Australian Psychology Solutions. http://esswellness.com/news/newsitem.aspx?newsid=868&newsitemid=6541. Article

13    Shi X, Tubb L, Fingers ST, Chen S, Caffrey JL. Associations of Physical Activity and Dietary Behaviors With Children’s Health and Academic Problems (*). J Sch Health. 2013 Jan;83(1):1-7. doi: 10.1111/j.1746-1561.2012.00740.x. PMID: 23253284 [PubMed – as supplied by publisher]

14    Phillip D. Tomporowski , Catherine L. Davis , Patricia H. Miller , and Jack A. Naglieri. El ejercicio y la inteligencia de los niños, la cognición y rendimiento académico. Educ Psychol Rev. Author manuscript; available in PMC 2009 September 22. Published in final edited form as: Educ Psychol Rev. 2008 June 1; 20 (2): 111–131. doi: 10.1007/s10648-007-9057-0. PubMed

15   Larun L, Nordheim LV, Ekeland E, Hagen KB, Heian F. Ejercicio para la prevención y el tratamiento de la ansiedad y la depresión entre los niños y los jóvenes Base de Datos Cochrane de Revisiones Sistemáticas. 2006, 3: 147.

16    Stathopoulou G, Poderes MB, Berry AC, Smits JA, Otto MW. Las intervenciones con ejercicios para la salud mental: una revisión cuantitativa y cualitativa de Psicología Clínica y Práctica. 2006; 13: 179193. Article

17     Pellis SM, Pellis VC. Rough-and-tumble play and the development of the social brain. Current directions in psychological science. 2007; 16 (2):95–98. Article

18    Sallis JF, TL McKenzie, B Kolody, M Lewis, S Marshall, Rosengard P. Efectos de salud relacionados con la educación física en el rendimiento académico: Spark Proyecto de Investigación Trimestral del Ejercicio y el Deporte. 1999; 70 :127-134. En PubMed

19    Shephard RJ. Actividad curricular física y el rendimiento académico de Ciencias del Ejercicio de Pediatría. 1997; 9.: 113-126. Article

20    Sibley BA, Etnier JL. La relación entre la actividad física y la cognición en niños: un meta-análisis de Ciencias del Ejercicio de Pediatría. 2003, 15: 243-256. Article

Referencia para citar este artí­culo:

Baigorria Nuria;  Varela Mauricio. El Ejercicio físico en edades pediátricas: Más allá de los Beneficios Orgánicos. Su Importancia para el Desarrollo Cognitivo, Psicológico y Académico del niño/a. 2012. https://www.gefientrenamiento.com.ar/?p=1436

 

 

 

Posted on 25/12/2012, in Artículos, Nuestras Publicaciones, Salud y Fitness. Bookmark the permalink. Leave a Comment.

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