Los efectos agudos del estiramiento estático sobre la relación Isquiosural/cuadriceps y sus implicancias en las lesiones de los miembros inferiores.

Por Prof. Mauricio Varela:

Los ejercicios de estiramiento tradicionalmente se han incorporado a las prácticas de “calentamiento” antes de las sesiones de entrenamiento y de los eventos deportivos; y se han recomendado con el objetivo de mejorar el rango de movimiento articular para conseguir un rendimiento óptimo, disminuir la rigidez, y reducir el posible riesgo de lesión (McHugh y Cosgrave, 2010).

Para los miembros inferiores, específicamente, el estiramiento ha sido recomendado como un medio para reducir el riesgo de roturas de los isquiosurales y como una modalidad de tratamiento en los programas de rehabilitación posterior a su lesión.

Sin embargo, hay poca evidencia convincente que indique que el estiramiento claramente demuestra una reducción en el riesgo de lesión (Shrier, 1999; Weldon y Hill, 2003; Thacker et al, 2004.) (en Costa et al 2013).

Por otra parte, gran cantidad de investigación ha demostrado la capacidad del estiramiento estático de disminuir ciertas capacidades contráctiles de los músculos isquiosurales, incrementando el riesgo de lesión y aumentando la tasa de reincidencia.

Analicemos un poco esta situación:

Durante el movimiento humano (especialmente durante las actividades deportivas) los isquiosurales a menudo funcionan excéntricamente para resistir, controlar, y oponerse a la fuerte contracción de los cuádriceps durante la extensión de la pierna que tiene lugar mientras se corre, se patea y fundamentalmente durante los cambios de dirección( Bennell et al, 1998;. Sangnier y Tourny -Chollet, 2007; Yeung et al, 2009). Estas acciones musculares excéntricas generar altos niveles de tensión en los músculos isquiosurales (Yeung et al., 2009).

Según Yeung et al. (2009) durante el sprint, las acciones musculares excéntricas de los músculos isquiotibiales funcionar para desacelerar el movimiento que ocurre durante la extensión de la pierna; y se oponen a la actividad de los cuádriceps durante el último tercio de la fase de impulsión (Bennell et al., 1998).

Por lo tanto, se ha sugerido que una adecuada relación “funcional”  entre los cuadriceps y los isquiosurales es necesaria para disminuir el riesgo de lesión de los isquiosurales y de la rodilla (Yeung et al, 2009. Croisier et al., 2008).

En efecto, Woods et al. (2004) observaron que las contracturas de los músculos isquiosurales daba cuenta del 12% de todas las lesiones registradas sobre dos temporadas en el futbol ingles profesional. Además, la tasa de recurrencia respecto de las lesiones isquiosurales (12%) es significativamente mayor que la tasa de recurrencia para todas las otras lesiones (7%) (Greco et al. 2012).

Si bien las lesiones de los isquiosurales con frecuencia tienen un origen multifactorial, la evidencia epidemiológica sugiere que los bajos valores de fuerza excéntrica y los disbalances musculares desempeñan un papel central en las lesiones musculares focales agudas (Croisier et al., 2002).

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Una reciente investigación publicada en el prestigioso Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports, titulada “Acute effects of static stretching on peak torque and the hamstrings-to-quadriceps conventional and functional ratios” (2013), apunta hacia posibles efectos no ventajosos del estiramiento; pues este, podría disminuir la fuerza concéntrica y excéntrica, afectando negativamente los ratios I:C (isquiosurales:cuádriceps), y aumentar potencialmente el riesgo de rotura isquiosural. Además, el estiramiento pasivo produce un retraso electromecánico y en las propiedades de contracción (Costa et al, 2010).

Por lo tanto, los profesionales médicos o del deporte deben ser cautelosos en el uso de estiramientos estáticos en los programas de intervención que hacen a sus deportistas, especialmente justo antes de las actividades deportivas.

Puede ser importante limitar cualquier actividad que puede disminuir potencialmente la fuerza isquiosural concéntrica y / o excéntrica, particularmente si el estiramiento se puede realizar en cualquier otro momento durante el día.

 


 Dato de interés: Importancia de la variable Tiempo de Estiramiento.

Una gran cantidad de estudios han demostrados que el estiramiento estático (EE) es capaz de perjudicar la performance posterior. En la figura que vemos a continuación se observa como la Fuerza/Torque es mayormente perjudicada por EE cuando el tiempo del estiramiento es mayor a 90 segundos (en Behm 2011. Tomado de Stefano Benítez G-SE 2013).

 


Descarga los Artículos en PDF en:

– Costa et al. Acute effects of static stretching on peak torque and the hamstrings-to-quadriceps conventional and functional ratios. Scand J Med Sci Sports 23 (2013) 38-45.

Camila C. Greco, Wendell L. Da Silva, Sérgio R.A. Camarda and Benedito S. Denadai.Rapid Hamstrings/Quadriceps Strength Capacity in Professional Soccer Players with Different Conventional Isokinetic Muscle Strength Ratios. Journal of Sports Science and Medicine (2012) 11, 418 – 422.


Bibliografía Secundaria:

 

Enlaces relacionados:

 *Imagenes son solo ilustrativas.

Posted on 21/04/2013, in Artículos, Entrenamiento, Nuestras Publicaciones. Bookmark the permalink. Leave a Comment.

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