Edad Vascular. Niños obesos tienen arterias similares a los adultos. Rol del ejercicio.

Por Prof. Mauricio Varela

Una interesante investigación publicada por la Escuela de Medicina de la Universidad de Missouri-Kansas, EE.UU. pone de manifiesto que las arterias carótidas, que se encuentran en el cuello y suministran sangre al cerebro, de los niños y adolescentes que tienen obesidad son similares a las de un sujeto de 45 años de edad.

El estudio:
Le J, Zhang D, Menees S, Chen J, Raghuveer G.”Vascular age” is advanced in children with atherosclerosis-promoting risk factors. Circ Cardiovasc Imaging. 2010 Jan;3(1):8-14. (Fig.1)

¿Qué hicieron los investigadores?
Evaluaron a 70 niños y adolescentes de entre 6 y 19 años de edad con obesidad, determinada por medio del Índice de Masa Corporal (IMC), y midieron por medio de ultrasonido el grosor de las paredes internas de las arterias del cuello (carótidas) que suministran sangre al cerebro. El aumento del grosor de la arteria carótida indica la acumulación de placa grasa dentro de las arterias y es un factor de riesgo que puede conducir a un ataque al corazón o un derrame cerebral.

¿Qué resultados obtuvieron?
Más de la mitad de los niños y adolescentes tenían el colesterol “malo” (LDL) y los triglicéridos elevados, además, el colesterol “bueno” (HDL) era bajo. El dato destacado, según el autor (Raghuveer T), fue que: la “Edad Vascular” (EV) de los sujetos, según el nivel de engrosamiento vascular era de unos 30 años mayor que el correspondiente a su edad real.

Había, en promedio, un incremento de 0,07 mm en el grosor interno de la arteria carótida en niños con una “avanzada” EV. Cuando a un aumento de 0,01 mm del grosor interno de la arteria carótida al año se considera como una progresión normal asociado al envejecimiento en adultos.

¿Cuales fueron las limitaciones del estudio?

– Este estudio sólo observó a la arteria carótida y no examinó otras arterias; la evolución de la aterosclerosis en estos segmentos puede variar.
– Este estudio no considero la medición de la circunferencia de la cintura; por lo tanto, no es capaz de considerar los efectos de la obesidad central en la EV. Por lo tanto, las conclusiones extraídas de este estudio tendrán que ser validadas.

Fig. 1: “Edad Vascular” en niños.

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Otros estudios:

Debemos destacar que recientemente en una investigación, publicada en la revista Pediatric Cardiology, Raghuveer (2014) establece además que tener sobrepeso u obesidad en la niñez incrementa la masa del ventrículo izquierdo lo que está asociado con secuelas cardíacas. Estos resultados se hallan en concordancia con los obtenidos por anteriores estudios los cuales manifiestan que la obesidad durante la primera infancia y la adolescencia se asocia con alteraciones cardíacas estructurales y funcionales, como la remodelación geométrica del ventrículo izquierdo (Dhuper S et al. 2011) (Crowley DI et al. 2011) (Gardin JM et al. 1995). Incluso, estudios del Departamento de Cardiología de la Universidad Namık Kemal, Turquía, que examinaron diversas variables cardíacas de 153 niños, 62 de ellos con sobrepeso, encontraron que estos últimos presentan aumentos en los diámetros de la aurícula izquierda, del ventriculo izquierdo y del grosor de las válvulas mitral y tricúspide (Figura 2), así como en la presión arterial sistólica y diastólica en comparación con los niños sin sobrepeso (Alpsoy S et al. 2013).

Figura 2: Dibujo representativo del corazon, sitio donde la obesidad genera multiples inconvenientes.

El ejercicio fisico y la funcion vascular:

Ahora bien, estudios de la Facultad de Motricidad Humana y Ciencias del Ejercicio, Australia, han demostrado que programas de ejercicio, de tan solo 8 semanas, mejoran las anormalidades en la función vascular en los niños obesos, incluso, a pesar de que no sucedieran cambios en la masa grasa subcutánea, el peso corporal, o el índice de masa corporal (Watts K et al 2004) (1). En este mismo sentido, otra investigación del mismo autor manifiesta que la aterosclerosis es un factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares que comienza en la niñez, y la disfunción endotelial es su manifestación más precoz detectable. Estos son factores de riesgo modificables, y es este sentido, encontró que el entrenamiento de fuerza en circuito disminuyó la grasa abdominal y la del tronco, a su vez mejorado significativamente la aptitud y la fuerza muscular; y además, la función de los vasos sanguíneos se normaliza tras la práctica del ejercicio (Watts K et al 2004)(2). Estos estudios apoyan el valor de un programa de ejercicio en el tratamiento de niños obesos en un entorno de prevención primaria.

Finalmente, en un interesante estudio de la Universidad de Waseda, publicado en la prestigiosa revista BMC Pediatrics, los investigadores han demostrado que un programa de ejercicio de 12 semanas, consistente en una combinación de ejercicio aeróbico y de fuerza en circuito, es capaz de incrementar los niveles de las Células Progenitoras Endoteliares (CD34 y CD133); un tipo de células madre que provienen de la médula ósea y que son capaces de reparar el endotelio de los vasos sanguíneos (Figura 3). Por lo que este estudio proporciona evidencia preliminar de que un programa de ejercicio puede representar una estrategia de intervención eficaz para mejorar la reparación vascular y la función de las células endoteliales, lo que lleva a una mejor salud cardiovascular en los niños con sobrepeso y obesidad (Park JH et al. 2012).

Figura 3: Arriba Izq. (flecha roja): Incrementos significativos de Células Progenitoras Endoteliares tras 12 semanas de ejercicio físico comparados con el grupo control. Arriba Der. (flecha roja): Tras 12 semanas el grupo que ejercito fue el único que disminuyó el grosor vascular. Abajo: esquema simplificado de endotelialización. El proceso incluye: promover la movilización de las células progenitoras endoteliales (EPC) de la médula ósea y la migración de estas células y su diferenciación en el sitio específico que sean necesarias.

Bibliografia Secundaria:

  • American Heart Association. (2008, November 12). Obese Kids’ Artery Plaque Similar To Middle-aged Adults. ScienceDaily. Retrieved August 7, 2014 from www.sciencedaily.com/releases/2008/11/081111142558.htm
  • Alpsoy S, Akyüz A, Akkoyun DC, Nalbantoğlu B, Topçu B, Değirmenci H, Ozdilek B, Donma MM . [Effect of overweight on cardiac function in children]. Turk Kardiyol Dern Ars. 2013 Dec;41(8):714-23.
  • Crowley DI, Khoury PR, Urbina EM, Ippisch HM, Kimball TR. Cardiovascular impact of the pediatric obesity epidemic: higher left ventricular mass is related to higher body mass index. J Pediatr. 2011 May;158(5):709-714.
  • Dhuper S, Abdullah RA, Weichbrod L, Mahdi E, Cohen HW. Association of obesity and hypertension with left ventricular geometry and function in children and adolescents. Obesity (Silver Spring). 2011 Jan;19(1):128-33.
  • Gardin JM, Wagenknecht LE, Anton-Culver H, Flack J, Gidding S, Kurosaki T, Wong ND, Manolio TA. Relationship of cardiovascular risk factors to echocardiographic left ventricular mass in healthy young black and white adult men and women. The CARDIA study. Coronary Artery Risk Development in Young Adults. Circulation. 1995 Aug 1;92(3):380-7.
  • Kharod AM , Ramlogan SR, Kumar S, Raghuveer T, Drake W, Dai H, Raghuveer G. Childhood obesity increases left-ventricular mass irrespective of blood pressure status. Pediatr Cardiol. 2014 Feb;35(2):353-60.
  • Park JH, Miyashita M, Kwon YC, Park HT, Kim EH, Park JK, Park KB, Yoon SR, Chung JW, Nakamura Y, Park SK. A 12-week after-school physical activity programme improves endothelial cell function in overweight and obese children: a randomised controlled study. BMC Pediatr. 2012 Jul 31;12:111.
  • (1) Watts K , Beye P, Siafarikas A, O’Driscoll G, Jones TW, Davis EA, Green DJ.
    Effects of exercise training on vascular function in obese children. J Pediatr. 2004 May;144(5):620-5.
  • (2) Watts K, Beye P, Siafarikas A, Davis EA, Jones TW, O’Driscoll G, Green DJ. Exercise training normalizes vascular dysfunction and improves central adiposity in obese adolescents. J Am Coll Cardiol. 2004 May 19;43(10):1823-7.

Posted on 10/08/2014, in Nuestras Publicaciones, Salud y Fitness. Bookmark the permalink. Leave a Comment.

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